ANXIETY AND DEPRESSION AMONG ABSTAINERS AND LOW-LEVEL ALCOHOL CONSUMERS. THE NORD-TRONDELAG HEALTH STUDY
Zapisane w:
SKOGEN, J.C., ET AL., ANXIETY AND DEPRESSION AMONG ABSTAINERS AND LOW-LEVEL ALCOHOL CONSUMERS. THE NORD-TRONDELAG HEALTH STUDY. ADDICTION, Vol. 104, no. 9 (2009), p. 1519-1529.
Ref.
162820
Lokalizacja:
SIIS R.696 Archivo
Palabras clave:
Abstinencia, Alcohol, Ansiedad, Consumo, Consumo moderado, Depresión, Drogodependencias, Efectos, Enfermedades mentales, Factor de protección, Factor de riesgo, Noruega
Abstinencia, Alcohol, Ansiedad, Consumo, Consumo moderado, Depresión, Drogodependencias, Efectos, Enfermedades mentales, Factor de protección, Factor de riesgo, Noruega
Streszczenie:
La Nord-Trøndelag Health Survey (HUNT) es una de las mayores encuestas de salud realizadas en Noruega. En este artículo, se analizan datos de la primera y la segunda oleadas (1995-1997 y 2008-2009) con el fin de determinar el vínculo entre el consumo de alcohol y los trastornos psicológicos (ansiedad y depresión). El muestreo está compuesto por aproximadamente 40.000 personas mayores de 20 años residentes en la provincia de Nord-Trøndelag. Para medir el consumo de alcohol de estas personas, se les preguntó por su ingestión de bebidas alcohólicas a lo largo de un periodo de dos semanas. La escala utilizada para detectar problemas psicológicos fue la Hospital Anxiety and Depression Rating Scale. Los resultados de la investigación muestran que la representación gráfica de la relación entre consumo de alcohol y presencia de ansiedad y depresión tiene forma de ‘U’, presentándose la mayor incidencia de problemas psicológicos entre los abstemios y entre quienes consumían grandes cantidades de alcohol, y un menor índice de depresión y ansiedad entre quienes tenían un consumo moderado. Teniendo esto en cuenta y considerando, por otro lado, que aproximadamente el 15% de los europeos son abstemios, queda claro que podríamos estar ante un problema de salud pública de gran magnitud. No obstante, señalan los autores, conviene no precipitarse en las interpretaciones de estos datos, porque resulta muy difícil determinar la relación causa-efecto. Puede que el consumo ligero de alcohol actúe como factor de protección para determinados problemas psicológicos, pero también que la ingestión moderada de bebidas alcohólicas sea el resultado directo de un estado de bienestar psicológico.
La Nord-Trøndelag Health Survey (HUNT) es una de las mayores encuestas de salud realizadas en Noruega. En este artículo, se analizan datos de la primera y la segunda oleadas (1995-1997 y 2008-2009) con el fin de determinar el vínculo entre el consumo de alcohol y los trastornos psicológicos (ansiedad y depresión). El muestreo está compuesto por aproximadamente 40.000 personas mayores de 20 años residentes en la provincia de Nord-Trøndelag. Para medir el consumo de alcohol de estas personas, se les preguntó por su ingestión de bebidas alcohólicas a lo largo de un periodo de dos semanas. La escala utilizada para detectar problemas psicológicos fue la Hospital Anxiety and Depression Rating Scale. Los resultados de la investigación muestran que la representación gráfica de la relación entre consumo de alcohol y presencia de ansiedad y depresión tiene forma de ‘U’, presentándose la mayor incidencia de problemas psicológicos entre los abstemios y entre quienes consumían grandes cantidades de alcohol, y un menor índice de depresión y ansiedad entre quienes tenían un consumo moderado. Teniendo esto en cuenta y considerando, por otro lado, que aproximadamente el 15% de los europeos son abstemios, queda claro que podríamos estar ante un problema de salud pública de gran magnitud. No obstante, señalan los autores, conviene no precipitarse en las interpretaciones de estos datos, porque resulta muy difícil determinar la relación causa-efecto. Puede que el consumo ligero de alcohol actúe como factor de protección para determinados problemas psicológicos, pero también que la ingestión moderada de bebidas alcohólicas sea el resultado directo de un estado de bienestar psicológico.