HUMANIZING THE HOMELESS: DOES CONTACT ERODE STEREOTYPES?

محفوظ في:
KNECHT, T., MARTINEZ, L.M., HUMANIZING THE HOMELESS: DOES CONTACT ERODE STEREOTYPES?. SOCIAL SCIENCE RESEARCH, Vol. 38, no. 2 (2009), p. 521-534.
Ref. 162570
الموقع: SIIS Archivo
Palabras clave:
Actitudes sociales, Efectos, Evaluación de servicios, Exclusión social, Innovaciones, Sin techo, Voluntariado, EE.UU.
مستخلص:
Las personas sin hogar son un colectivo muy estigmatizado. Debido al limitado contacto de gran parte de la sociedad con estas personas, se mantienen visiones estereotipadas que no siempre se corresponden con la realidad. Los autores de este estudio han querido analizar en qué medida relacionarse con las personas sin hogar puede cambiar los prejuicios sociales. Se realizó un experimento de campo con personas voluntarias de un proyecto social en Estados Unidos, que ofrecían servicios sociales a personas sin hogar durante un día. Los investigadores encuestaron a los voluntarios antes y después de realizar la actividad, para observar si se producían cambios en sus opiniones sobre el colectivo. Los resultados muestran que, después de la actividad, un 56% de las personas voluntarias experimentaron un cambio positivo en su consideración de los sin techo, un 26% se mostraron más negativas que al principio, y un 18% no tuvo cambio alguno en sus percepciones. Sin embargo, llama la atención la rigidez que se mantuvo en lo que respecta a las medidas políticas. El 49% de las personas encuestadas no cambiaron su opinión sobre las medidas para prevenir el sinhogarismo, y entre aquellas que sí cambiaron, el 24% consideró que eran necesarias más medidas restrictivas. Sobre el gasto gubernamental en este colectivo, se observa un incremento de la satisfacción de los voluntarios al respecto, después de realizar la actividad. En definitiva, el análisis muestra que el contacto con personas sin techo favorece la visión que se tiene de ellos como personas, pero no la que se refiere a las políticas o el gasto que se destina al colectivo. Para los autores, lo positivo de esta experiencia es que, para un alto porcentaje de los encuestados, el contacto eliminó muchos de los estereotipos asociados con el colectivo, y la actividad sirvió para humanizarlos y hacerlos más cercanos. Lo negativo es que pocos ciudadanos tienen contactos directos y habituales con las personas sin hogar que puedan ayudarles a eliminar sus prejuicios, y quienes más prejuicios tienen son también quienes menos desean ese contacto.