A UNIVESAL BASIC PENSION FOR EUROPE'S ELDERLY: OPTIONS AND PITFALLS
Gespeichert in:
GOEDEME, T., VAN LANCKER, W., A UNIVESAL BASIC PENSION FOR EUROPE'S ELDERLY: OPTIONS AND PITFALLS. BASIC INCOME STUDIES, Vol. 4, no. 1 (2009), p. 1-26.
Ref.
162415
Standort:
SIIS R.1845 Archivo
Palabras clave:
Estudio comparativo, Jubilación, Pensiones, Personas mayores, Pobreza, Prestaciones económicas, Europa
Estudio comparativo, Jubilación, Pensiones, Personas mayores, Pobreza, Prestaciones económicas, Europa
Abstract:
Sabido es que las personas mayores constituyen uno de los colectivos con mayor riesgo de pobreza. Por tanto, establecer una pensión básica universal a escala europea destinada a este colectivo se presenta como una opción ética y socialmente deseable. Este artículo propone diferentes alternativas posibles para su diseño e implementación. En primer lugar, el texto efectúa un rápido repaso por los sistemas de ingresos mínimos que poseen los 27 países de la UE. A continuación, analiza la delimitación del grupo beneficiario, la cuantía de la pensión, el tipo de financiación y la organización y gestión de la prestación. El principal debate se establece a la hora de dilucidar si sería una prestación concebida, dirigida y gestionada a escala europea, o bien, si la gestión recaería sobre los gobiernos nacionales. Los autores del estudio abogan por un modelo híbrido, que podría ser implementado en dos etapas: en la primera, se establecería un ingreso mínimo universal con un grupo definido a escala europea; en una segunda etapa, esta prestación incondicional se adaptaría a la situación socioeconómica de cada Estado miembro, definiendo la cuantía de la prestación como un porcentaje del ingreso medio de cada Estado (teniendo en cuenta las diferentes economías de escala en los hogares). La gestión correría a cargo de los Estados nacionales, pero los fondos europeos (se crearía un fondo para la financiación, similar al ya existente Fondo de Cohesión) servirían para corregir desigualdades entre países y evitar el llamado ‘turismo social’. Lograr un acuerdo sobre la conveniencia de una pensión a escala europea para las personas mayores es más fácil –concluyen los autores– que resolver las dificultades que entraña su posible diseño e implementación.
Sabido es que las personas mayores constituyen uno de los colectivos con mayor riesgo de pobreza. Por tanto, establecer una pensión básica universal a escala europea destinada a este colectivo se presenta como una opción ética y socialmente deseable. Este artículo propone diferentes alternativas posibles para su diseño e implementación. En primer lugar, el texto efectúa un rápido repaso por los sistemas de ingresos mínimos que poseen los 27 países de la UE. A continuación, analiza la delimitación del grupo beneficiario, la cuantía de la pensión, el tipo de financiación y la organización y gestión de la prestación. El principal debate se establece a la hora de dilucidar si sería una prestación concebida, dirigida y gestionada a escala europea, o bien, si la gestión recaería sobre los gobiernos nacionales. Los autores del estudio abogan por un modelo híbrido, que podría ser implementado en dos etapas: en la primera, se establecería un ingreso mínimo universal con un grupo definido a escala europea; en una segunda etapa, esta prestación incondicional se adaptaría a la situación socioeconómica de cada Estado miembro, definiendo la cuantía de la prestación como un porcentaje del ingreso medio de cada Estado (teniendo en cuenta las diferentes economías de escala en los hogares). La gestión correría a cargo de los Estados nacionales, pero los fondos europeos (se crearía un fondo para la financiación, similar al ya existente Fondo de Cohesión) servirían para corregir desigualdades entre países y evitar el llamado ‘turismo social’. Lograr un acuerdo sobre la conveniencia de una pensión a escala europea para las personas mayores es más fácil –concluyen los autores– que resolver las dificultades que entraña su posible diseño e implementación.