BELIEFS IN THE NECESSITY OF CORPORAL PUNISHMENT OF CHILDREN AND PUBLIC PERCEPTIONS OF CHILD PHYSICAL ABUSE AS A SOCIAL PROBLEM

محفوظ في:
GRACIA, E., HERRERO, J., BELIEFS IN THE NECESSITY OF CORPORAL PUNISHMENT OF CHILDREN AND PUBLIC PERCEPTIONS OF CHILD PHYSICAL ABUSE AS A SOCIAL PROBLEM. CHILD ABUSE AND NEGLECT, Vol. 32, no. 11 (2008), p. 1058-1062.
Ref. 162029
الموقع: SIIS R.631 Archivo
Palabras clave:
Actitudes sociales, Entorno familiar, Malos tratos, Menores, España
مستخلص:
La Asamblea General de las Naciones Unidas ha fijado 2009 como fecha límite para lograr la abolición universal de la violencia contra los niños. España ratificó, ya en 1990, la Convención de Naciones Unidas sobre los Derechos del Niño que persigue los malos tratos infantiles. El Código Penal español también prohíbe el uso de cualquier forma de violencia dirigida hacia los niños y niñas. No obstante, el artículo 154 del Código Civil establece que “los padres podrán corregir razonada y moderadamente a sus hijos”. Esta frase puede haber contribuido a que haya personas que sigan defendiendo el castigo físico como un componente natural de la educación infantil. Hoy día, sin embargo, poco se sabe acerca de la importancia de este tipo de actitudes en la percepción general de los malos tratos físicos infantiles como un problema social. Con el fin de indagar en la relación entre las actitudes sociales hacia el castigo físico y la conciencia pública sobre el problema del maltrato en España, los autores de este artículo han encuestado a más de 2.300 españoles adultos. Los resultados de la investigación muestran que una mayoría de la población adulta española (un 56,3%) defiende el castigo físico en la familia como método educativo. Por otro lado, queda claro que quienes contemplan el castigo físico infligido a niños y niñas como una parte normal de la educación conciben el maltrato infantil en España como un problema de menor alcance que quienes están en contra del uso de la fuerza física en la educación infantil. Haber comprobado la existencia de una clara conexión entre las actitudes hacia el castigo físico infantil y la valoración de la gravedad del asunto del maltrato infantil es un descubrimiento importante, porque, aseguran los autores, reconocer el problema es un requisito necesario para la puesta en marcha de intervenciones dirigidas a paliarlo.