SOCIAL WORK AS A MORAL AND POLITICAL PRACTICE
Saved in:
CHU, W.C.K., ET AL., SOCIAL WORK AS A MORAL AND POLITICAL PRACTICE. INTERNATIONAL SOCIAL WORK, Vol. 52, no. 3 (2009), p. 287-298.
Ref.
161807
Location:
SIIS R.597 Archivo
Palabras clave:
Ética, Fundamentos, Política, Trabajo social
Ética, Fundamentos, Política, Trabajo social
Abstract:
En 2001, la Asociación Internacional de Escuelas de Trabajo Social (IASSW) y la Federación Internacional de Trabajadores Sociales (IFSW) acordaron que “los derechos humanos y la justicia social son principios fundamentales para el trabajo social”. Esta declaración fue incluida en los programas universitarios de formación de los estudiantes de Trabajo Social y ha generado un debate sobre el alcance actual de esos principios universales en la intervención social. En este artículo, los autores sostienen que el trabajo social es una práctica moral y política que busca el bienestar social de las personas, estimulando la capacidad de resolución de sus problemas personales, familiares y comunitarios. En todos los contextos culturales, según los autores, la intervención social debe basarse en la confidencialidad, una actitud profesional sin prejuicios y en la implicación emocional controlada, porque se interviene inevitablemente con los sentidos y las expectativas de las personas usuarias de los servicios sociales. Sin embargo, como se argumenta a lo largo del texto, es necesario revisar la dimensión política y moral en el ámbito del trabajo social, porque algunos estudios alertan de la sustitución de los principios de justicia social y derechos humanos por otros más ligados a programas administrativos y terapéuticos, que se distancian de los objetivos profesionales. Los autores plantean que recuperar estos principios en el trabajo social implica que las y los trabajadores sociales deben convertirse en profesionales críticos y autoreflexivos de su quehacer profesional.
En 2001, la Asociación Internacional de Escuelas de Trabajo Social (IASSW) y la Federación Internacional de Trabajadores Sociales (IFSW) acordaron que “los derechos humanos y la justicia social son principios fundamentales para el trabajo social”. Esta declaración fue incluida en los programas universitarios de formación de los estudiantes de Trabajo Social y ha generado un debate sobre el alcance actual de esos principios universales en la intervención social. En este artículo, los autores sostienen que el trabajo social es una práctica moral y política que busca el bienestar social de las personas, estimulando la capacidad de resolución de sus problemas personales, familiares y comunitarios. En todos los contextos culturales, según los autores, la intervención social debe basarse en la confidencialidad, una actitud profesional sin prejuicios y en la implicación emocional controlada, porque se interviene inevitablemente con los sentidos y las expectativas de las personas usuarias de los servicios sociales. Sin embargo, como se argumenta a lo largo del texto, es necesario revisar la dimensión política y moral en el ámbito del trabajo social, porque algunos estudios alertan de la sustitución de los principios de justicia social y derechos humanos por otros más ligados a programas administrativos y terapéuticos, que se distancian de los objetivos profesionales. Los autores plantean que recuperar estos principios en el trabajo social implica que las y los trabajadores sociales deben convertirse en profesionales críticos y autoreflexivos de su quehacer profesional.