THE RELATIONSHIP BETWEEN PARENTING STRESS AND BEHAVIOR PROBLEMS OF CHILDREN WITH AUTISTIC SPECTRUM DISORDERS
Gespeichert in:
OSBORNE, L.A., REED, P., THE RELATIONSHIP BETWEEN PARENTING STRESS AND BEHAVIOR PROBLEMS OF CHILDREN WITH AUTISTIC SPECTRUM DISORDERS. EXCEPTIONAL CHILDREN, Vol. 76, no. 1 (2009), p. 54-73.
Ref.
161673
Standort:
SIIS R.120 Archivo
Palabras clave:
Autismo, Discapacidad del lenguaje, Discapacidad intelectual, Efectos, Estrés, Factor de riesgo, Familia, Infancia, Trastornos del espectro autista
Autismo, Discapacidad del lenguaje, Discapacidad intelectual, Efectos, Estrés, Factor de riesgo, Familia, Infancia, Trastornos del espectro autista
Abstract:
En una población de 65 niños (59 niños y 6 niñas) del sureste de Inglaterra, se examinó -a lo largo de 10 meses- la interacción existente entre estrés de los padres y problemas de conducta en sus hijos con trastornos del espectro autista. En un primer estudio la atención se centró en niños pequeños mientras el segundo incluyó una amplia gama de edades. Los investigadores observaron una importante asociación entre estrés parental y problemas de conducta en sus hijos cuando se controlan ciertos factores como el rendimiento intelectual comprobando que en edades tempranas (entre 2 y medio y 4 años), los trastornos relacionados con el estrés se presentan con mayor severidad. Los resultados indican la importancia de prestar más atención a la situación emocional y conductual de los padres en programas educativos de sus hijos.
En una población de 65 niños (59 niños y 6 niñas) del sureste de Inglaterra, se examinó -a lo largo de 10 meses- la interacción existente entre estrés de los padres y problemas de conducta en sus hijos con trastornos del espectro autista. En un primer estudio la atención se centró en niños pequeños mientras el segundo incluyó una amplia gama de edades. Los investigadores observaron una importante asociación entre estrés parental y problemas de conducta en sus hijos cuando se controlan ciertos factores como el rendimiento intelectual comprobando que en edades tempranas (entre 2 y medio y 4 años), los trastornos relacionados con el estrés se presentan con mayor severidad. Los resultados indican la importancia de prestar más atención a la situación emocional y conductual de los padres en programas educativos de sus hijos.