DESIGUALDAD. UN ANALISIS DE LA (IN)FELICIDAD COLECTIVA

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WILKINSON, R., PICKETT, K., DESIGUALDAD. UN ANALISIS DE LA (IN)FELICIDAD COLECTIVA. Madrid, TURNER PUBLICACIONES, 2009, 313 p.
Ref. 161651
Sted: DFB L-4713 2014 192.494
Palabras clave:
Bienestar social, Crítica, Desigualdad social, Efectos, Estudio comparativo, Estudio internacional, Etiología, Exclusión social, Igualdad de oportunidades, Planes de acción social, Pobreza, Problemas sociales, Teoría
Abstract:
En este libro de más de 400 páginas, se expone la idea de que la desigualdad social no solamente atañe a las personas que experimentan la pobreza y la exclusión social extrema, sino a toda la sociedad. El motivo es que parece existir una relación directa entre los niveles de desigualdad y el índice sociales de todo tipo, a saber: la enfermedad, el aislamiento social, la violencia, las drogodependencias, la obesidad, las enfermedades mentales y la delincuencia. Estas disfuncionalidades sociales no están, al contrario de lo que hasta ahora se creía, íntimamente relacionadas con el nivel medio de ingresos de un país. Lo que las ocasiona es, según se afirma aquí, el estrés generado por la falta de desigualdad, que se manifiesta en forma de un malestar generalizado en toda la población. Esta tesis es sostenida por los autores del documento, quienes han dedicado más de dos décadas a comparar los niveles de salud y los problemas sociales con los niveles y desigualdades de ingresos en los veinte países más ricos del mundo. Entre los Estados que figuran en su estudio comparativo, Japón y los países nórdicos son los más igualitarios y, a la par, los que mayores índices de bienestar social presentan. España se encuentra en el medio de la tabla, mientras que Portugal, el Reino Unido y los EEUU destacan por su falta de equidad. Estos conocimientos, que evidencian que las sociedades desiguales perjudican a todas las personas, tanto a las ricas como a las pobres, sugieren, según los autores, la necesidad de revitalizar las políticas sociales. La clave para eliminar las sociedades disfuncionales estaría, según ellos, en el cambio de pensamiento político: el objetivo final de las políticas sociales no debe ser el aumento la riqueza, sino el incremento de la igualdad.