TRAP FOR WOMEN OR FREEDOM TO CHOOSE? THE STRUGGLE OVER CASH FOR CHILD CARE SCHEMES IN FINLAND AND SWEDEN
Saved in:
HIILAMO, H., KANGAS, O., TRAP FOR WOMEN OR FREEDOM TO CHOOSE? THE STRUGGLE OVER CASH FOR CHILD CARE SCHEMES IN FINLAND AND SWEDEN. JOURNAL OF SOCIAL POLICY, Vol. 38, no. 3 (2009), p. 457-475.
Ref.
161340
Location:
SIIS R.804 Archivo
Palabras clave:
Alternativas, Atención infancia, Ayudas a la familia, Características prestación, Conciliación, Familia, Género, Igualdad de oportunidades, Infancia, Intervención informal, Madre, Mujer, Política social, Prestaciones económicas, Programas individualizados, Trabajo, Finlandia, Suecia
Alternativas, Atención infancia, Ayudas a la familia, Características prestación, Conciliación, Familia, Género, Igualdad de oportunidades, Infancia, Intervención informal, Madre, Mujer, Política social, Prestaciones económicas, Programas individualizados, Trabajo, Finlandia, Suecia
Abstract:
El bien de las familias en general y de los niños en particular suele ser la meta de cualquier sistema de atención a la infancia. Pero aunque este objetivo es común, y el contexto económico y social no se diferencia demasiado de un país europeo y otro, las características de las prestaciones sociales y económicas que reciben las familias para la atención a los niños en edad preescolar pueden diferir mucho entre los países. Este artículo pretende indagar en si el poder político puede explicar tales diferencias. Con ese fin se analizan, a través de actas parlamentarias y programas electorales, los discursos políticos que han surgido sobre las diferentes fórmulas de atención a la infancia en Finlandia y Suecia entre 1946 y 2008. Después de la revisión documental, se pudo constatar que los políticos de ambos países han recurrido a lo largo de los años a valores culturales ampliamente aceptados en la sociedad (libertad, igualdad o justicia social) para que sus propuestas cuajen. En el caso de Finlandia, se planteó introducir la ayuda económica para familias que cuidaban a los niños en casa como una causa de derecho social, argumentando que quienes no utilizaban los servicios de infancia debían recibir alguna compensación económica. Sin embargo, la adopción de este mismo tipo de ayudas fue rechazada en Suecia (hasta 2008). El principal argumento político en su contra era que podría convertirse en una ‘trampa de mujeres’ que dificultara su integración social. La diferencia en el discurso y la práctica política entre los dos países indica, según los autores, que los políticos saben presentar sus propuestas de forma que sus iniciativas parezcan la mejor opción, la más respuesta más lógica para solventar determinados problemas sociales. No obstante, señalan, determinar la alternativa ‘más adecuada para los niños y las familias’ parece estar sujeto a opiniones más bien subjetivas.
El bien de las familias en general y de los niños en particular suele ser la meta de cualquier sistema de atención a la infancia. Pero aunque este objetivo es común, y el contexto económico y social no se diferencia demasiado de un país europeo y otro, las características de las prestaciones sociales y económicas que reciben las familias para la atención a los niños en edad preescolar pueden diferir mucho entre los países. Este artículo pretende indagar en si el poder político puede explicar tales diferencias. Con ese fin se analizan, a través de actas parlamentarias y programas electorales, los discursos políticos que han surgido sobre las diferentes fórmulas de atención a la infancia en Finlandia y Suecia entre 1946 y 2008. Después de la revisión documental, se pudo constatar que los políticos de ambos países han recurrido a lo largo de los años a valores culturales ampliamente aceptados en la sociedad (libertad, igualdad o justicia social) para que sus propuestas cuajen. En el caso de Finlandia, se planteó introducir la ayuda económica para familias que cuidaban a los niños en casa como una causa de derecho social, argumentando que quienes no utilizaban los servicios de infancia debían recibir alguna compensación económica. Sin embargo, la adopción de este mismo tipo de ayudas fue rechazada en Suecia (hasta 2008). El principal argumento político en su contra era que podría convertirse en una ‘trampa de mujeres’ que dificultara su integración social. La diferencia en el discurso y la práctica política entre los dos países indica, según los autores, que los políticos saben presentar sus propuestas de forma que sus iniciativas parezcan la mejor opción, la más respuesta más lógica para solventar determinados problemas sociales. No obstante, señalan, determinar la alternativa ‘más adecuada para los niños y las familias’ parece estar sujeto a opiniones más bien subjetivas.