POPULAR EXPLANATIONS OF POVERTY: A CRITICAL DISCUSSION OF EMPIRICAL RESEARCH
Saved in:
LEPIANKA, D., ET AL., POPULAR EXPLANATIONS OF POVERTY: A CRITICAL DISCUSSION OF EMPIRICAL RESEARCH. JOURNAL OF SOCIAL POLICY, Vol. 38, no. 3 (2009), p. 421–438.
Ref.
161338
Sted:
SIIS R.804 Archivo
Palabras clave:
Actitudes sociales, Concepto, Crítica, Etiología, Literatura científica, Pobreza, Política social, Teoría, Tipología
Actitudes sociales, Concepto, Crítica, Etiología, Literatura científica, Pobreza, Política social, Teoría, Tipología
Abstract:
En democracia, la clase política está obligada a tomar decisiones teniendo en cuenta a la opinión pública, con lo cual la ciudadanía influye de manera indirecta en el modelo de Estado de bienestar propugnado. Si la percepción popular acerca de la pobreza tiene implicaciones en la legitimidad y viabilidad de las políticas sociales emprendidas, captar adecuadamente el imaginario social sobre la pobreza deviene una cuestión de suma importancia. A grandes rasgos, son tres las tipologías de causas atribuidas a la pobreza: individuales, cuando la principal responsabilidad se hace recaer en el individuo; estructurales, cuando se entiende que la sociedad asume la responsabilidad sobre la pobreza; y fatalistas, en las que la pobreza depende de circunstancias como la enfermedad o la mala suerte (en los últimos años se ha incorporado un cuarto elemento a la tipología: el sociocultural). Lo que esta investigación se propone es revisar la validez de los estudios que se encargan de auscultar la opinión pública. Y en este caso, por razones tanto metodológicas como conceptuales, la mayoría de ellos se revelaron inadecuados a la hora de reflejar la complejidad de la percepción pública. Por una parte, el número y tipo de ítems, y las correlaciones efectuadas llevan a conclusiones simplistas y formalmente contradictorias. Por otra parte, las explicaciones sobre la pobreza no deberían ser mutuamente excluyentes y deberían permitir a los informantes expresar las ambivalencias y sutilezas sobre un fenómeno tan complejo. Una alternativa que proponen los autores de esta revisión es que los ciudadanos puedan añadir información sobre el tipo de pobreza en la que piensan, para así facilitar interpretaciones más fiables de las muestras consultadas.
En democracia, la clase política está obligada a tomar decisiones teniendo en cuenta a la opinión pública, con lo cual la ciudadanía influye de manera indirecta en el modelo de Estado de bienestar propugnado. Si la percepción popular acerca de la pobreza tiene implicaciones en la legitimidad y viabilidad de las políticas sociales emprendidas, captar adecuadamente el imaginario social sobre la pobreza deviene una cuestión de suma importancia. A grandes rasgos, son tres las tipologías de causas atribuidas a la pobreza: individuales, cuando la principal responsabilidad se hace recaer en el individuo; estructurales, cuando se entiende que la sociedad asume la responsabilidad sobre la pobreza; y fatalistas, en las que la pobreza depende de circunstancias como la enfermedad o la mala suerte (en los últimos años se ha incorporado un cuarto elemento a la tipología: el sociocultural). Lo que esta investigación se propone es revisar la validez de los estudios que se encargan de auscultar la opinión pública. Y en este caso, por razones tanto metodológicas como conceptuales, la mayoría de ellos se revelaron inadecuados a la hora de reflejar la complejidad de la percepción pública. Por una parte, el número y tipo de ítems, y las correlaciones efectuadas llevan a conclusiones simplistas y formalmente contradictorias. Por otra parte, las explicaciones sobre la pobreza no deberían ser mutuamente excluyentes y deberían permitir a los informantes expresar las ambivalencias y sutilezas sobre un fenómeno tan complejo. Una alternativa que proponen los autores de esta revisión es que los ciudadanos puedan añadir información sobre el tipo de pobreza en la que piensan, para así facilitar interpretaciones más fiables de las muestras consultadas.