HOW DO PEOPLE RECOVER FROM ALCOHOL DEPENDENCE?. A SYSTEMATIC REVIEW OF THE RESEARCH ON MECHANISMS OF BEHAVIOR CHANGE IN ALCOHOLICS ANONYMOUS
Shranjeno v:
KELLY, J.F., ET AL., HOW DO PEOPLE RECOVER FROM ALCOHOL DEPENDENCE?. A SYSTEMATIC REVIEW OF THE RESEARCH ON MECHANISMS OF BEHAVIOR CHANGE IN ALCOHOLICS ANONYMOUS. ADDICTION RESEARCH AND THEORY, Vol. 17, no. 3 (2009), p. 236-259.
Ref.
160583
Lokacija:
SIIS R.1038 Archivo
Palabras clave:
Alcohólicos anónimos, Alcoholismo, Drogodependencias, Efectos, Evaluación de servicios, Grupos de autoayuda, Literatura científica, Programas de desintoxicación, Recuperación
Alcohólicos anónimos, Alcoholismo, Drogodependencias, Efectos, Evaluación de servicios, Grupos de autoayuda, Literatura científica, Programas de desintoxicación, Recuperación
Abstract:
Pocas cosas han suscitado tanta controversia en el ámbito de las drogodependencias como Alcohólicos Anónimos (AA), una organización nacida en EEUU en 1935 e implantada en medio mundo. Sólo en ese país, se estima que cuenta con 55.000 grupos, en parte debido a que los servicios sociosanitarios les derivan a las personas con problemas de alcoholismo. Tachados a menudo de sectarios, acientíficos o sencillamente ineficaces, no se puede negar que muchas personas han superado su dependencia de la bebida gracias a ellos, ni que sus métodos –en particular, los Doce Pasos– han influido de forma considerable en el resto de terapias contra el alcoholismo. Todo ello explica el interés científico –aún incipiente– por conocer mejor su funcionamiento y resultados. Con ese propósito, el presente artículo realiza un metaanálisis de las investigaciones publicadas sobre los Doce Pasos y, en particular, sobre el modo en que AA contribuye a que sus miembros se recuperen. La literatura consultada evidencia que tanto el citado método como la propia organización tienen, cuanto menos, un efecto positivo en los pacientes. Por ejemplo, se ha verificado que las comunidades terapéuticas basadas en los Doce Pasos son tan eficaces como la terapia cognitivo-conductual o la de estimulación motivacional (motivational enhacement therapy), y también que pueden resultar preferibles para determinados tipos de pacientes. Además, los autores tratan de comprender los mecanismos de cambio que operan en el seno de AA, distinguiendo entre los convencionales (incremento y mantenimiento de la motivación, la autoeficacia o la resiliencia), los específicos de esta entidad (lectura de textos propios) y los de tipo social o espiritual. Pese a las limitaciones de los estudios seleccionados y a la dificultad de compararlos, los autores del artículo se inclinan por pensar que los mecanismos operativos en AA son similares a los de cualquier proceso terapéutico. Si acaso, apuntan, el aporte diferencial de Alcohólicos Anónimos consiste en su gran accesibilidad y su orientación al largo plazo, que permite que cada usuario regule su exposición a los elementos terapéuticos de acuerdo con sus necesidades.
Pocas cosas han suscitado tanta controversia en el ámbito de las drogodependencias como Alcohólicos Anónimos (AA), una organización nacida en EEUU en 1935 e implantada en medio mundo. Sólo en ese país, se estima que cuenta con 55.000 grupos, en parte debido a que los servicios sociosanitarios les derivan a las personas con problemas de alcoholismo. Tachados a menudo de sectarios, acientíficos o sencillamente ineficaces, no se puede negar que muchas personas han superado su dependencia de la bebida gracias a ellos, ni que sus métodos –en particular, los Doce Pasos– han influido de forma considerable en el resto de terapias contra el alcoholismo. Todo ello explica el interés científico –aún incipiente– por conocer mejor su funcionamiento y resultados. Con ese propósito, el presente artículo realiza un metaanálisis de las investigaciones publicadas sobre los Doce Pasos y, en particular, sobre el modo en que AA contribuye a que sus miembros se recuperen. La literatura consultada evidencia que tanto el citado método como la propia organización tienen, cuanto menos, un efecto positivo en los pacientes. Por ejemplo, se ha verificado que las comunidades terapéuticas basadas en los Doce Pasos son tan eficaces como la terapia cognitivo-conductual o la de estimulación motivacional (motivational enhacement therapy), y también que pueden resultar preferibles para determinados tipos de pacientes. Además, los autores tratan de comprender los mecanismos de cambio que operan en el seno de AA, distinguiendo entre los convencionales (incremento y mantenimiento de la motivación, la autoeficacia o la resiliencia), los específicos de esta entidad (lectura de textos propios) y los de tipo social o espiritual. Pese a las limitaciones de los estudios seleccionados y a la dificultad de compararlos, los autores del artículo se inclinan por pensar que los mecanismos operativos en AA son similares a los de cualquier proceso terapéutico. Si acaso, apuntan, el aporte diferencial de Alcohólicos Anónimos consiste en su gran accesibilidad y su orientación al largo plazo, que permite que cada usuario regule su exposición a los elementos terapéuticos de acuerdo con sus necesidades.