LA REFORME DE LA PROTECTION DE L'ENFANCE
Gorde:
VERDIER, P., EYMENIER, M., LA REFORME DE LA PROTECTION DE L'ENFANCE. Seriea: LE POINT SUR, PARIS, BERGER-LEVRAULT, 2009, 183 p.
Erref.
160425
Kokapena:
SIIS 21.1.347
Hitz-gakoak:
Apoyo educativo, Atención domiciliaria, Centros de acogida, Centros de protección, Competencias, Evaluación, Formación de personal, Menores, Normativa, Prevención, Protección de menores, Reforma, Riesgo, Francia
Apoyo educativo, Atención domiciliaria, Centros de acogida, Centros de protección, Competencias, Evaluación, Formación de personal, Menores, Normativa, Prevención, Protección de menores, Reforma, Riesgo, Francia
Laburpena:
Sin llegar a refundarla, la ley 2007-308 cambió aspectos importantes del sistema de protección a la infancia galo, introduciendo una serie de modificaciones que este volumen intenta desentrañar. De acuerdo con sus autores, la nueva norma persigue cuatro objetivos principales: reforzar la prevención; mejorar la detección del maltrato; diversificar las intervenciones para que se adapten a cada caso; y, por último, renovar las relaciones entre el niño y su familia, reforzando el derecho del primero a ser escuchado y el derecho de los segundos a ser informados antes de cualquier medida de protección. Pero por encima de todo, los autores sostienen que la ley representa un cambio de filosofía, ya que reconoce formalmente la primacía del interés del menor, en consonancia con la Declaración Universal de Derechos del Niño. Desde este planteamiento, se considera que la intervención judicial debe ser subsidiaria de la intervención social, y ésta, a su vez, de la solidaridad familiar. Para alcanzar los objetivos marcados, la ley clarifica las competencias en materia de protección de la infancia, flexibiliza el apoyo educativo y prevé los fondos necesarios, entre otras medidas.
Sin llegar a refundarla, la ley 2007-308 cambió aspectos importantes del sistema de protección a la infancia galo, introduciendo una serie de modificaciones que este volumen intenta desentrañar. De acuerdo con sus autores, la nueva norma persigue cuatro objetivos principales: reforzar la prevención; mejorar la detección del maltrato; diversificar las intervenciones para que se adapten a cada caso; y, por último, renovar las relaciones entre el niño y su familia, reforzando el derecho del primero a ser escuchado y el derecho de los segundos a ser informados antes de cualquier medida de protección. Pero por encima de todo, los autores sostienen que la ley representa un cambio de filosofía, ya que reconoce formalmente la primacía del interés del menor, en consonancia con la Declaración Universal de Derechos del Niño. Desde este planteamiento, se considera que la intervención judicial debe ser subsidiaria de la intervención social, y ésta, a su vez, de la solidaridad familiar. Para alcanzar los objetivos marcados, la ley clarifica las competencias en materia de protección de la infancia, flexibiliza el apoyo educativo y prevé los fondos necesarios, entre otras medidas.