PREGNANCY AND SEXUAL HEALTH AMONG HOMELESS YOUNG INJECTION DRUG USERS
Spremljeno u:
HATHAZI, D., ET AL., PREGNANCY AND SEXUAL HEALTH AMONG HOMELESS YOUNG INJECTION DRUG USERS. JOURNAL OF ADOLESCENCE, Vol. 32, no. 2 (2009), p. 339-355.
Ref.
160293
Lokacija:
SIIS R.1584 Archivo
Palabras clave:
Abusos sexuales, Acceso, Consumo, Drogodependencias, Embarazo, Exclusión social, Juventud, Menores, Planificación familiar, Relaciones sexuales, Riesgo, Servicios de salud, Sin techo, Vía intravenosa
Abusos sexuales, Acceso, Consumo, Drogodependencias, Embarazo, Exclusión social, Juventud, Menores, Planificación familiar, Relaciones sexuales, Riesgo, Servicios de salud, Sin techo, Vía intravenosa
Sažetak:
Los resultados que se presentan en este artículo provienen de una investigación longitudinal llevada a cabo en Los Ángeles, Nueva York y Nueva Orléans para analizar los riesgos para la salud que entraña el consumo de ketamina por vía intravenosa. Durante los dos años que duró, 101 personas usuarias de drogas inyectadas fueron entrevistadas en cinco ocasiones sobre cuestiones relacionadas con la salud y el consumo de drogas, entre ellas la salud sexual y el embarazo. El estudio muestra que las prácticas sexuales de riesgo y la victimización sexual son relativamente comunes en esta población de jóvenes, lo que frecuentemente ocasiona embarazos no deseados. Por otra parte, una elevada proporción de estos embarazos no llega a buen término, bien por una interrupción voluntaria, bien por aborto natural. En total, de las 101 personas entrevistadas, 41 (20 mujeres y 21 hombres) habían vivido un embarazo en algún momento de la vida, pero sólo 20 llegaron a tener un bebé. La mayoría de las mujeres entrevistadas –14 de las 20 que vivieron un embarazo– afirmaron haber reducido el consumo durante ese tiempo, pero solamente cinco se abstuvieron completamente. El embarazo también tuvo un impacto positivo en la situación de las mujeres respecto a la vivienda. La mayoría consiguió alojamiento durante la gestación, lo que, en parte, incrementó sus posibilidades de llevar el embarazo a buen término, aunque también aumentó la presión del entorno. En suma, los autores del estudio muestran que el embarazo puede ser un momento propicio para acercar a los usuarios de drogas inyectadas a los distintos servicios de tratamiento sanitario y apoyo psicosocial.
Los resultados que se presentan en este artículo provienen de una investigación longitudinal llevada a cabo en Los Ángeles, Nueva York y Nueva Orléans para analizar los riesgos para la salud que entraña el consumo de ketamina por vía intravenosa. Durante los dos años que duró, 101 personas usuarias de drogas inyectadas fueron entrevistadas en cinco ocasiones sobre cuestiones relacionadas con la salud y el consumo de drogas, entre ellas la salud sexual y el embarazo. El estudio muestra que las prácticas sexuales de riesgo y la victimización sexual son relativamente comunes en esta población de jóvenes, lo que frecuentemente ocasiona embarazos no deseados. Por otra parte, una elevada proporción de estos embarazos no llega a buen término, bien por una interrupción voluntaria, bien por aborto natural. En total, de las 101 personas entrevistadas, 41 (20 mujeres y 21 hombres) habían vivido un embarazo en algún momento de la vida, pero sólo 20 llegaron a tener un bebé. La mayoría de las mujeres entrevistadas –14 de las 20 que vivieron un embarazo– afirmaron haber reducido el consumo durante ese tiempo, pero solamente cinco se abstuvieron completamente. El embarazo también tuvo un impacto positivo en la situación de las mujeres respecto a la vivienda. La mayoría consiguió alojamiento durante la gestación, lo que, en parte, incrementó sus posibilidades de llevar el embarazo a buen término, aunque también aumentó la presión del entorno. En suma, los autores del estudio muestran que el embarazo puede ser un momento propicio para acercar a los usuarios de drogas inyectadas a los distintos servicios de tratamiento sanitario y apoyo psicosocial.