ALCOHOL ON CAMPUS: PROGRAMS AND POLICIES. REVIEW AND RECOMMENDATIONS
Saved in:
ALCOHOL ON CAMPUS: PROGRAMS AND POLICIES. REVIEW AND RECOMMENDATIONS. VICTORIA, CENTRE FOR ADDICTIONS RESEARCH OF BC, 2008, 39 p.
Ref.
160222
Location:
SIIS Archivo
Palabras clave:
Acción contra las drogodependencias, Alcohol, Alcoholismo, Drogodependencias, Entorno educativo, Estudiantes, Juventud, Literatura científica, Recomendaciones
Acción contra las drogodependencias, Alcohol, Alcoholismo, Drogodependencias, Entorno educativo, Estudiantes, Juventud, Literatura científica, Recomendaciones
Abstract:
Siendo la juventud el grupo etáreo donde se registra la mayor prevalencia de consumo de alcohol y considerando que una parte significativa de los y las jóvenes siguen estudios universitarios, sorprende el escasísimo –por no decir nulo– interés prestado en nuestro país al entorno universitario como ámbito de intervención de las políticas sobre drogodependencias. No sucede lo mismo en otros lugares, donde los campus cuentan con servicios especializados y desarrollan programas propios que contribuyen a prevenir el consumo, reducir los daños que éste ocasiona y facilitar el acceso a tratamiento a quien lo necesite. Un ejemplo de ello es Canadá, desde donde llega el presente informe. La primera parte del documento aborda la epidemiología del consumo de alcohol entre la juventud de ese país y su incidencia en los campus universitarios. A diferencia de lo que sucede aquí, las autoridades canadienses disponen de una encuesta específica para esta población, de la que se han extraído los datos. La segunda parte de trabajo sintetiza una serie de principios generales dirigidos a mejorar las intervenciones de universidades y facultades en ese terreno. Cada uno de ellos se acompaña de una síntesis de las investigaciones científicas que lo sustentan y de algunas recomendaciones clave para su puesta en marcha. Las propuestas se clasifican en dos categorías. De un lado, están las estrategias individuales, centradas en el perfil y las necesidades del alumnado. Desde este enfoque, se sugiere aumentar la percepción del riesgo, promover el consumo responsable, afianzar los servicios de apoyo in situ, proporcionar atención individualizada para quienes deseen reducir el consumo y facilitar el acceso a intervenciones breves. De otro lado, están las estrategias contextuales. Desde esta perspectiva, se aboga por medidas de reducción de la oferta (normativa sobre consumo, venta, precio y publicidad) y por impulsar una cultura que rechace la ingesta excesiva de alcohol. El documento aboga por combinar intervenciones de ambas categorías y hacerlo, además, dentro de planes integrales que tengan en cuenta las peculiaridades de la población universitaria de cada campus, involucren a todos los agentes de ese entorno (alumnado y personal incluidos) y que se coordinen con las estrategias comunitarias existentes en materia de alcohol.
Siendo la juventud el grupo etáreo donde se registra la mayor prevalencia de consumo de alcohol y considerando que una parte significativa de los y las jóvenes siguen estudios universitarios, sorprende el escasísimo –por no decir nulo– interés prestado en nuestro país al entorno universitario como ámbito de intervención de las políticas sobre drogodependencias. No sucede lo mismo en otros lugares, donde los campus cuentan con servicios especializados y desarrollan programas propios que contribuyen a prevenir el consumo, reducir los daños que éste ocasiona y facilitar el acceso a tratamiento a quien lo necesite. Un ejemplo de ello es Canadá, desde donde llega el presente informe. La primera parte del documento aborda la epidemiología del consumo de alcohol entre la juventud de ese país y su incidencia en los campus universitarios. A diferencia de lo que sucede aquí, las autoridades canadienses disponen de una encuesta específica para esta población, de la que se han extraído los datos. La segunda parte de trabajo sintetiza una serie de principios generales dirigidos a mejorar las intervenciones de universidades y facultades en ese terreno. Cada uno de ellos se acompaña de una síntesis de las investigaciones científicas que lo sustentan y de algunas recomendaciones clave para su puesta en marcha. Las propuestas se clasifican en dos categorías. De un lado, están las estrategias individuales, centradas en el perfil y las necesidades del alumnado. Desde este enfoque, se sugiere aumentar la percepción del riesgo, promover el consumo responsable, afianzar los servicios de apoyo in situ, proporcionar atención individualizada para quienes deseen reducir el consumo y facilitar el acceso a intervenciones breves. De otro lado, están las estrategias contextuales. Desde esta perspectiva, se aboga por medidas de reducción de la oferta (normativa sobre consumo, venta, precio y publicidad) y por impulsar una cultura que rechace la ingesta excesiva de alcohol. El documento aboga por combinar intervenciones de ambas categorías y hacerlo, además, dentro de planes integrales que tengan en cuenta las peculiaridades de la población universitaria de cada campus, involucren a todos los agentes de ese entorno (alumnado y personal incluidos) y que se coordinen con las estrategias comunitarias existentes en materia de alcohol.
Be the first to leave a comment!