INTENSIVE FAMILY PRESERVATION SERVICES IN FLANDERS: AN OUTCOME STUDY
Αποθηκεύτηκε σε:
VAN PUYENBROECK, H., ET AL., INTENSIVE FAMILY PRESERVATION SERVICES IN FLANDERS: AN OUTCOME STUDY. CHILD AND FAMILY SOCIAL WORK, Vol. 14, no. 2 (2009), p. 222-232.
Ref.
160078
Τοποθεσία:
SIIS R.1269 Archivo
Palabras clave:
Divorcio, Efectos, Evaluación de servicios, Familia, Intervención familiar, Mediación familiar, Prevención, Problemas familiares, Bélgica
Divorcio, Efectos, Evaluación de servicios, Familia, Intervención familiar, Mediación familiar, Prevención, Problemas familiares, Bélgica
Περίληψη:
Surgidos en la década de 1970, los programas intensivos de preservación familiar se presentan como una alternativa a la salida de los menores del hogar en aquellas familias con dificultades graves para la crianza. Se caracterizan por ofrecer una intervención rápida (habitualmente en 24 horas), ser de corta duración (4-6 semanas) y particularmente intensivos (de entre 5 y 20 horas semanales). Con pequeñas cargas de trabajo por profesional y programación flexible, conjugan medidas muy diversas, como asesoramiento psicológico, educación para la crianza, ayuda para encontrar guarderías o programas de capacitación laboral, apoyo financiero, y formación para manejar crisis y para mejorar la dinámica familiar. En teoría, parecen muy efectivos, ¿pero cómo funcionan en la práctica?. Para responder a esta pregunta, un equipo de investigación ha evaluado uno de estos programas en Flandes (Bélgica), recogiendo los datos pertinentes mediante entrevistas con trabajadores familiares y cuestionarios administrados a 142 familias (madres, padres e hijos/as). Si bien la metodología empleada –un seguimiento pre-post no aleatorio– exige prudencia a la hora de interpretar los resultados, éstos son bastante positivos. Así, la intervención consiguió reducir el estrés de madres y padres, sus percepciones negativas respecto a la crianza y su sensación de soledad. En el caso de las hijas e hijos, se redujeron las emociones y los comportamientos negativos. No obstante, los autores infieren también que persistía la necesidad de ayuda, pues madres y padres seguían albergando dudas respecto a su futuro y a su labor parental, y no se verificaron mejoras en el número y calidad de los contactos sociales. Al objeto de confirmar estos resultados tentativos, los autores recomiendan que se realicen experimentos aleatorios en los que se tome en cuenta los factores que pueden incrementar la posibilidad de intervenciones que separen a los vástagos de sus progenitores.
Surgidos en la década de 1970, los programas intensivos de preservación familiar se presentan como una alternativa a la salida de los menores del hogar en aquellas familias con dificultades graves para la crianza. Se caracterizan por ofrecer una intervención rápida (habitualmente en 24 horas), ser de corta duración (4-6 semanas) y particularmente intensivos (de entre 5 y 20 horas semanales). Con pequeñas cargas de trabajo por profesional y programación flexible, conjugan medidas muy diversas, como asesoramiento psicológico, educación para la crianza, ayuda para encontrar guarderías o programas de capacitación laboral, apoyo financiero, y formación para manejar crisis y para mejorar la dinámica familiar. En teoría, parecen muy efectivos, ¿pero cómo funcionan en la práctica?. Para responder a esta pregunta, un equipo de investigación ha evaluado uno de estos programas en Flandes (Bélgica), recogiendo los datos pertinentes mediante entrevistas con trabajadores familiares y cuestionarios administrados a 142 familias (madres, padres e hijos/as). Si bien la metodología empleada –un seguimiento pre-post no aleatorio– exige prudencia a la hora de interpretar los resultados, éstos son bastante positivos. Así, la intervención consiguió reducir el estrés de madres y padres, sus percepciones negativas respecto a la crianza y su sensación de soledad. En el caso de las hijas e hijos, se redujeron las emociones y los comportamientos negativos. No obstante, los autores infieren también que persistía la necesidad de ayuda, pues madres y padres seguían albergando dudas respecto a su futuro y a su labor parental, y no se verificaron mejoras en el número y calidad de los contactos sociales. Al objeto de confirmar estos resultados tentativos, los autores recomiendan que se realicen experimentos aleatorios en los que se tome en cuenta los factores que pueden incrementar la posibilidad de intervenciones que separen a los vástagos de sus progenitores.