AGE OF DRINKING ONSET, ALCOHOL USE DISORDERS, FREQUENT HEAVY DRINKING, AND UNINTENTIONALLY INJURING ONESELF AND OTHERS AFTER DRINKING
Saved in:
HINGSON, R.W., ZHA, W., AGE OF DRINKING ONSET, ALCOHOL USE DISORDERS, FREQUENT HEAVY DRINKING, AND UNINTENTIONALLY INJURING ONESELF AND OTHERS AFTER DRINKING. PEDIATRICS, Vol. 123, no. 6 (2009), p. 1477-1484.
Ref.
160013
Location:
SIIS R.788 Archivo
Palabras clave:
Accidentes, Alcohol, Alcoholismo, Drogodependencias, Factor de riesgo, Lesión
Accidentes, Alcohol, Alcoholismo, Drogodependencias, Factor de riesgo, Lesión
Abstract:
Este estudio, llevado a cabo por el Instituto Nacional de Abuso de Alcohol y Alcoholismo de Estados Unidos, analiza la relación existente entre la edad de inicio en el consumo del alcohol y el riesgo de lesiones por accidente. Los datos provienen de una encuesta longitudinal sobre consumo de alcohol en la que participaron más de 43.000 personas entre 2001 y 2005. Además de las variables directamente relacionadas con el objeto de estudio –la edad de inicio en el consumo y las lesiones sufridas en accidentes ocurridos como consecuencia de aquél–, los investigadores analizaron numerosos factores, como la existencia de un trastorno de adicción al alcohol, la intensidad y la frecuencia del consumo o la existencia de un historial familiar de problemas con el alcohol, que pudieran afectar los resultados obtenidos. El análisis realizado confirmó la existencia de un claro nexo entre la precocidad en el inicio del consumo y un mayor riesgo de sufrir accidentes con lesiones cuando se está bajo los efectos del alcohol, riesgo que se mantiene con independencia de las otras variables analizadas. En los tres años transcurridos entre la primera y la segunda encuesta, el 3% de las personas que habían consumido alcohol reconocieron haberse visto involucradas en situaciones de riesgo tras haber bebido, el 13% condujeron bajo los efectos del alcohol, el 2% sufrieron lesiones en diversos tipos de accidentes y el 1% hirieron involuntariamente a otras personas como consecuencia de su estado de embriaguez. Además, estas proporciones resultaron ser significativamente más elevadas en el caso de las personas que comenzaron a beber antes de los 14 años: el 9% se expuso a situaciones de riesgo tras haber consumido alcohol, el 21% condujo bajo la influencia de la sustancia, el 5,8% sufrió lesiones accidentales y el 2,2% causó daños a otras personas de forma involuntaria cuando estaba en estado de embriaguez. A la vista de estos resultados, los autores subrayan la importancia de retrasar en lo posible el inicio en el consumo de alcohol como mejor medida para reducir el número de accidentes que se producen como consecuencia de aquél.
Este estudio, llevado a cabo por el Instituto Nacional de Abuso de Alcohol y Alcoholismo de Estados Unidos, analiza la relación existente entre la edad de inicio en el consumo del alcohol y el riesgo de lesiones por accidente. Los datos provienen de una encuesta longitudinal sobre consumo de alcohol en la que participaron más de 43.000 personas entre 2001 y 2005. Además de las variables directamente relacionadas con el objeto de estudio –la edad de inicio en el consumo y las lesiones sufridas en accidentes ocurridos como consecuencia de aquél–, los investigadores analizaron numerosos factores, como la existencia de un trastorno de adicción al alcohol, la intensidad y la frecuencia del consumo o la existencia de un historial familiar de problemas con el alcohol, que pudieran afectar los resultados obtenidos. El análisis realizado confirmó la existencia de un claro nexo entre la precocidad en el inicio del consumo y un mayor riesgo de sufrir accidentes con lesiones cuando se está bajo los efectos del alcohol, riesgo que se mantiene con independencia de las otras variables analizadas. En los tres años transcurridos entre la primera y la segunda encuesta, el 3% de las personas que habían consumido alcohol reconocieron haberse visto involucradas en situaciones de riesgo tras haber bebido, el 13% condujeron bajo los efectos del alcohol, el 2% sufrieron lesiones en diversos tipos de accidentes y el 1% hirieron involuntariamente a otras personas como consecuencia de su estado de embriaguez. Además, estas proporciones resultaron ser significativamente más elevadas en el caso de las personas que comenzaron a beber antes de los 14 años: el 9% se expuso a situaciones de riesgo tras haber consumido alcohol, el 21% condujo bajo la influencia de la sustancia, el 5,8% sufrió lesiones accidentales y el 2,2% causó daños a otras personas de forma involuntaria cuando estaba en estado de embriaguez. A la vista de estos resultados, los autores subrayan la importancia de retrasar en lo posible el inicio en el consumo de alcohol como mejor medida para reducir el número de accidentes que se producen como consecuencia de aquél.