LA RENTA DE SOLIDARIDAD ACTIVA, MAS QUE NUNCA
Saved in:
HIRSCH, M., LA RENTA DE SOLIDARIDAD ACTIVA, MAS QUE NUNCA. BOLETIN DE INFORMACION SOCIOLABORAL INTERNACIONAL, no. 154 (2009), p. 93-106.
Ref.
158506
Location:
SIIS R.1304 Archivo
Palabras clave:
Crítica, Inclusión laboral, Nivel de ingresos, Pobreza, Prestaciones económicas, Reforma, Renta de garantía de ingresos, Salario, Francia
Crítica, Inclusión laboral, Nivel de ingresos, Pobreza, Prestaciones económicas, Reforma, Renta de garantía de ingresos, Salario, Francia
Abstract:
La revista de reflexión La Vie des Idées propuso en abril de 2008 un debate sobre la renta de solidaridad activa (RSA) en el que participaron investigadores como Dominique Méda –directora de investigación del Centre d’Etudes d’Emploi– o Jean-Luc Outin –investigador jefe del CNRS–. En este artículo –traducción de un original publicado también en Problèmes Economiques–, Martin Hirsch –alto comisario francés para la solidaridad activa contra la pobreza y promotor de la nueva prestación de inserción– da respuesta a las seis principales críticas planteadas con relación a la RSA: que al complementar las rentas del trabajo se aborda un problema inexistente, que esta prestación provocará que se ignoren otros obstáculos para la inserción laboral, que es mejor aumentar los salarios que crear esta prestación complementaria a los ingresos, que su implantación provocará un aumento del trabajo a tiempo parcial, que este dispositivo ignora a los que tiene más dificultades de inserción en el empleo y, en último lugar, que habría sido preferible aumentar la cuantía de las prestaciones de mínimos ya existentes. Martin Hirsch rebate puntualmente cada uno de estos argumentos, pero reconoce, entre otros puntos débiles, que, de cara a aumentar la eficacia de la prestación, resulta necesario profundizar en las políticas de acompañamiento del empleo, como es el caso de la mejora de la red de servicios de atención a la infancia. Asimismo, con el fin de no favorecer la multiplicación de los empleos a tiempo parcial, el alto comisario apuesta por disminuir las cotizaciones sociales de las empresas, con el fin de que no perciban una ayuda idéntica en el caso de los empleos a tiempo parcial y a tiempo completo. Admitiendo que la RSA no resolverá por sí misma el problema de la pobreza, Martin Hirsch replica que no implantarla tampoco dará respuesta a las debilidades que se le presuponen al nuevo dispositivo.
La revista de reflexión La Vie des Idées propuso en abril de 2008 un debate sobre la renta de solidaridad activa (RSA) en el que participaron investigadores como Dominique Méda –directora de investigación del Centre d’Etudes d’Emploi– o Jean-Luc Outin –investigador jefe del CNRS–. En este artículo –traducción de un original publicado también en Problèmes Economiques–, Martin Hirsch –alto comisario francés para la solidaridad activa contra la pobreza y promotor de la nueva prestación de inserción– da respuesta a las seis principales críticas planteadas con relación a la RSA: que al complementar las rentas del trabajo se aborda un problema inexistente, que esta prestación provocará que se ignoren otros obstáculos para la inserción laboral, que es mejor aumentar los salarios que crear esta prestación complementaria a los ingresos, que su implantación provocará un aumento del trabajo a tiempo parcial, que este dispositivo ignora a los que tiene más dificultades de inserción en el empleo y, en último lugar, que habría sido preferible aumentar la cuantía de las prestaciones de mínimos ya existentes. Martin Hirsch rebate puntualmente cada uno de estos argumentos, pero reconoce, entre otros puntos débiles, que, de cara a aumentar la eficacia de la prestación, resulta necesario profundizar en las políticas de acompañamiento del empleo, como es el caso de la mejora de la red de servicios de atención a la infancia. Asimismo, con el fin de no favorecer la multiplicación de los empleos a tiempo parcial, el alto comisario apuesta por disminuir las cotizaciones sociales de las empresas, con el fin de que no perciban una ayuda idéntica en el caso de los empleos a tiempo parcial y a tiempo completo. Admitiendo que la RSA no resolverá por sí misma el problema de la pobreza, Martin Hirsch replica que no implantarla tampoco dará respuesta a las debilidades que se le presuponen al nuevo dispositivo.