HEPATITIS B VACCINATION: AN UNMET CHALLENGE IN THE ERA OF HARM REDUCTION PROGRAMS
Збережено в:
VALLEJO, F., ET AL., HEPATITIS B VACCINATION: AN UNMET CHALLENGE IN THE ERA OF HARM REDUCTION PROGRAMS. JOURNAL OF SUBSTANCE ABUSE TREATMENT, Vol. 34, no. 4 (2008), p. 398-406.
Ref.
157910
Локація:
SIIS R.991 Archivo
Palabras clave:
Drogas ilegales, Drogodependencias, Efectos, Evaluación de servicios, Hepatitis, Heroína, Reducción de daños, Vacunas, España
Drogas ilegales, Drogodependencias, Efectos, Evaluación de servicios, Hepatitis, Heroína, Reducción de daños, Vacunas, España
Короткий огляд:
En los años noventa la vacunación contra la hepatitis B llegó a formar parte de la estrategia española de reducción de daños. Desde entonces se ofrecen este tipo de vacunas gratis, principalmente a los usuarios de programas de mantenimiento y programas de desintoxicación, y de forma puntual a quienes participan en programas de intercambio de jeringuillas. A pesar de ello, no existen apenas estudios evaluativos referentes a esta intervención preventiva, por lo que los autores de este artículo decidieron investigar la extensión de la vacunación contra la hepatitis B entre las personas adictas a la heroína en España. Para cumplir con este objetivo, se realizaron entrevistas con 949 heroinómanos de entre 18 y 30 años de Barcelona, Madrid y Sevilla, siendo aproximadamente dos terceras partes de ellos consumidores por vía parenteral, mientras que el resto del muestreo prefería otras vías de consumo. Los resultados del estudio muestran que, a pesar de que todas las personas entrevistadas eran jóvenes, es decir, pertenecían al colectivo con mayor posibilidad de haber sido vacunados, solamente un 21,7% tenían anticuerpos contra la hepatitis B producidos por vacuna. Los autores atribuyen la baja cobertura de vacunación sobre todo a las ocasiones perdidas de inmunización. Así, sostienen que, durante el último año, casi todos los heroinómanos que participaron en el estudio habían estado en contacto con los servicios que ofrecen vacunas, pero continuaban a pesar de ello sin vacunarse en el momento de la entrevista. De hecho, más de un 90% de quienes consumían la droga por vía parenteral y cerca de un 80% del resto de participantes afirmaron haber tenido al menos una oportunidad de vacunación no aprovechada (léase visita a los servicios responsables) durante los últimos doce meses. No obstante, el dato más preocupante del estudio se refiere a la práctica de conductas de riesgo, pues más de un 85% de quienes se inyectaban la droga y un 75% del resto del muestreo afirmaban practicar sexo sin protección, o compartir jeringuillas, pese de no haber sido inmunizados contra la hepatitis B.
En los años noventa la vacunación contra la hepatitis B llegó a formar parte de la estrategia española de reducción de daños. Desde entonces se ofrecen este tipo de vacunas gratis, principalmente a los usuarios de programas de mantenimiento y programas de desintoxicación, y de forma puntual a quienes participan en programas de intercambio de jeringuillas. A pesar de ello, no existen apenas estudios evaluativos referentes a esta intervención preventiva, por lo que los autores de este artículo decidieron investigar la extensión de la vacunación contra la hepatitis B entre las personas adictas a la heroína en España. Para cumplir con este objetivo, se realizaron entrevistas con 949 heroinómanos de entre 18 y 30 años de Barcelona, Madrid y Sevilla, siendo aproximadamente dos terceras partes de ellos consumidores por vía parenteral, mientras que el resto del muestreo prefería otras vías de consumo. Los resultados del estudio muestran que, a pesar de que todas las personas entrevistadas eran jóvenes, es decir, pertenecían al colectivo con mayor posibilidad de haber sido vacunados, solamente un 21,7% tenían anticuerpos contra la hepatitis B producidos por vacuna. Los autores atribuyen la baja cobertura de vacunación sobre todo a las ocasiones perdidas de inmunización. Así, sostienen que, durante el último año, casi todos los heroinómanos que participaron en el estudio habían estado en contacto con los servicios que ofrecen vacunas, pero continuaban a pesar de ello sin vacunarse en el momento de la entrevista. De hecho, más de un 90% de quienes consumían la droga por vía parenteral y cerca de un 80% del resto de participantes afirmaron haber tenido al menos una oportunidad de vacunación no aprovechada (léase visita a los servicios responsables) durante los últimos doce meses. No obstante, el dato más preocupante del estudio se refiere a la práctica de conductas de riesgo, pues más de un 85% de quienes se inyectaban la droga y un 75% del resto del muestreo afirmaban practicar sexo sin protección, o compartir jeringuillas, pese de no haber sido inmunizados contra la hepatitis B.