COGNITIVE-BEHAVIORAL THERAPY FOR DEAF AND HEARING PERSONS WITH LANGUAGE AND LEARNING CHALLENGES
Guardat en:
GLICKMAN, N., COGNITIVE-BEHAVIORAL THERAPY FOR DEAF AND HEARING PERSONS WITH LANGUAGE AND LEARNING CHALLENGES. OXON, ROUTLEDGE, 2009, 448 p.
Ref.
157844
Localització:
SIIS M36.11
Palabras clave:
Adolescentes, Crisis, Diagnóstico, Discapacidad auditiva, Discapacidad del lenguaje, Enfermedades mentales, Escalas, Evaluación, Hábitos sociales, Instrumentos técnicos, Manuales, Modificación de conducta, Motivación, Personal, Prevención, Recaída, Sociabilidad, Sordera, Terapia, Trastornos psiquiátricos, EE.UU.
Adolescentes, Crisis, Diagnóstico, Discapacidad auditiva, Discapacidad del lenguaje, Enfermedades mentales, Escalas, Evaluación, Hábitos sociales, Instrumentos técnicos, Manuales, Modificación de conducta, Motivación, Personal, Prevención, Recaída, Sociabilidad, Sordera, Terapia, Trastornos psiquiátricos, EE.UU.
Resum:
Este libro aborda la perspectiva de tratamiento cognitivoconductual, que se centra en la forma de aprender, de pensar y en el modo en el que se toman las decisiones. Su autor se interesa por las aplicaciones de esta orientación en personas sordas que tienen problemas psicológicos derivados de sus limitaciones respecto al lenguaje oral. Un psiquiatra generalista puede realizar un diagnóstico erróneo de una persona sorda o de otra con dificultades del lenguaje y del aprendizaje. La especialización debe permitir que las dificultades inherentes al aprendizaje y el uso del lenguaje de estas personas no sean confundidas con síntomas psicóticos. Este documento ofrece 1.500 fichas –incluidas en el cederrón adjunto al libro– con ejercicios de mejora de las habilidades y déficits cognitivos, con las que trabajar un variado número de conceptos relacionados con la salud mental y física de estas personas.
Este libro aborda la perspectiva de tratamiento cognitivoconductual, que se centra en la forma de aprender, de pensar y en el modo en el que se toman las decisiones. Su autor se interesa por las aplicaciones de esta orientación en personas sordas que tienen problemas psicológicos derivados de sus limitaciones respecto al lenguaje oral. Un psiquiatra generalista puede realizar un diagnóstico erróneo de una persona sorda o de otra con dificultades del lenguaje y del aprendizaje. La especialización debe permitir que las dificultades inherentes al aprendizaje y el uso del lenguaje de estas personas no sean confundidas con síntomas psicóticos. Este documento ofrece 1.500 fichas –incluidas en el cederrón adjunto al libro– con ejercicios de mejora de las habilidades y déficits cognitivos, con las que trabajar un variado número de conceptos relacionados con la salud mental y física de estas personas.