INSITE DE VANCOUVER ET AUTRES SITES D'INJECTION SUPERVISES: OBSERVATIONS TIREES DE LA RECHERCHE

Uloženo v:
CLEMENT, T., INSITE DE VANCOUVER ET AUTRES SITES D'INJECTION SUPERVISES: OBSERVATIONS TIREES DE LA RECHERCHE. OTTAWA, AGENCE DE SANTE PUBLIQUE DU CANADA, 2008, 47 p.
Ref. 154486
Umístění: SIIS Archivo
Palabras clave:
Actitudes sociales, Actividades, Análisis coste-eficacia, Características usuario, Delincuencia, Drogodependencias, Evaluación de servicios, Investigación, Mortalidad, Prevención, Reducción de daños, Salas de venopunción, Satisfacción, Sobredosis, Canadá
Abstrakt:
La sala de inyección de drogas supervisada de Vancouver se puso en marcha en 2003 en el centro de esa ciudad canadiense y constituye el primero de los centros de estas características de Norteamérica. El centro ofrece un lugar seguro para el consumo de drogas por vía intravenosa, proporciona jeringuillas limpias, asegura que el material empleado se deseche, facilita preservativos y ofrece asesoramiento a las personas usuarias. Cinco años después de su apertura, el Gobierno de Canadá nombró un Comité Consultivo de Expertos para evaluar el funcionamiento de dicha sala, cuyo informe final recoge este documento. En cuanto a la utilización del centro, el informe indica que son más de 8.000 las personas que han acudido al centro a inyectarse la droga, aunque 1.500 de ellas representan más de 80% de las visitas. El 80% tiene por objetivo la inyección y únicamente el 20% solicita asesoramiento. El cómputo total estimado de inyecciones seguras alcanza las 220.000 desde su apertura. Dos encuestas realizadas a un total de 1.000 personas usuarias permite concluir que, de media, consumen drogas por vía intravenosa desde hace más de 15 años, el 20% carecen de techo y más de un tercio ejerce la prostitución, el 80% ha pasado por la cárcel y un 60% ha sufrido algún episodio de sobredosis a lo largo de su vida. En cuanto a las drogas consumidas, destaca la heroína (51%), seguida de la cocaína (31%). Los datos muestran además que las personas usuarias se encuentran muy satisfechas con el centro e incluso que los profesionales vinculados –sanitarios, policías– y que la población en general tienen una visión positiva, o al menos neutra, del dispositivo. Entre los efectos positivos derivados del funcionamiento de la sala, el informe subraya: el aumento en el acceso a los servicios de salud y de desintoxicación por parte de los usuarios, la reducción de las muertes por sobredosis, el descenso en la trasmisión de enfermedades infecciosas y, sobre todo, un balance positivo de la rentabilidad coste-eficacia.