APPLYING DRUG DEPENDENCE RESEARCH TO PREVENTION INTERVENTIONS IN SPAIN

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ESPADA, J.P., ET AL., APPLYING DRUG DEPENDENCE RESEARCH TO PREVENTION INTERVENTIONS IN SPAIN. EVALUATION AND THE HEALTH PROFESSIONS, Vol. 31, no. 2 (2008), p. 182-197.
Ref. 153109
Хранение: SIIS Archivo
Palabras clave:
Drogodependencias, Efectos, Investigación, Planificación de servicios, Programas de prevención, Recomendaciones, España
Краткий обзор:
Los programas de prevención de drogodependencias implementados en España han debido adaptarse a los cambios que ha experimentado la población desde 1978 (antes del advenimiento de la democracia, no existía una política específica en esta materia). En la década de 1980, la población diana estaba constituida principalmente por los consumidores de heroína, cuyo índice de mortalidad, primero por sobredosis y después como consecuencia de la expansión del sida, alcanzó cifras altamente preocupantes. En parte por la mala imagen que esta situación creó entre la opinión pública, el consumo de heroína decayó en los años noventa, pero sólo para ser sustituido por otras sustancias, como la cocaína y las drogas de diseño (España es uno de los países con mayor índice de consumo de cocaína del mundo). En los últimos años, las políticas de prevención han prestado también especial interés por el consumo de cannabis, de gran aceptación entre la juventud, y a los nuevos patrones de consumo de drogas legales, como el alcohol (el conocido botellón). Esta investigación efectúa un breve repaso de los principales programas de prevención implementados en los últimos años con el objetivo de evaluar su eficacia. La mayoría (el programa “Barbacana”, el “Saluda”, el “Construyendo Salud”, el “¡Órdago!”) se han ceñido al ámbito escolar, pero su eficacia ha sido bastante discutible, debido al escaso tiempo destinado a la prevención y, además, a la falta de motivación por parte de alumnado y profesorado. Los programas destinados al ámbito familiar, por su parte, se basan en las escuelas de padres, pero la proporción de progenitores que acude a las sesiones es más bien reducida. Por último, algunos Ayuntamientos han implementado programas de ocio alternativo para los jóvenes, pero apenas se han realizado evaluaciones que permitan establecen un juicio de valor sobre su efectividad. En conclusión, los autores de este estudio reclaman un mayor número de programas destinados a la familia y vincularlos con los del ámbito escolar. También recomiendan la realización sistemática de evaluaciones sobre los programas implementados, que permitan corregir errores e introducir las mejoras que se estimen oportunas.