RISK, MENTAL DISORDER AND SOCIAL WORK PRACTICE: A GENDERED LANDSCAPE
Saved in:
WARNER, J., GABE, J., RISK, MENTAL DISORDER AND SOCIAL WORK PRACTICE: A GENDERED LANDSCAPE. BRITISH JOURNAL OF SOCIAL WORK, Vol. 38, no. 1 (2008), p. 117-134.
Ref.
152862
Location:
SIIS R.717 Archivo
Palabras clave:
Actitudes profesionales, Enfermedades mentales, Género, Riesgo, Trabajo social, Reino Unido
Actitudes profesionales, Enfermedades mentales, Género, Riesgo, Trabajo social, Reino Unido
Abstract:
El género tiene una incidencia indudable sobre las percepciones y la forma de actuar de las y los profesionales del trabajo social. Sin embargo, no son muchas las investigaciones empíricas que hayan comprobado esa influencia sobre el terreno. Así lo creen, al menos, los autores de este artículo, quienes se proponen examinar cómo interviene esta variable en los servicios de salud mental británicos a la hora de clasificar a las personas usuarias como ‘de alto riesgo’. Los datos analizados corresponden a 33 trabajadoras y trabajadores sociales británicos de uno de esos servicios. Por medio de cuestionarios y entrevistas semiestructuradas, se les preguntó que identificaran a los/as usuarios/as ‘de alto riesgo’ y argumentaran dicha clasificación. Igual que el diagnóstico de enfermedades mentales presenta pautas de género (las mujeres predominan en casi todas las dolencias), los resultados de este artículo apuntan a que el género también influye en la construcción de las categorías mediante las que operan los servicios sociales de salud mental y en el modo en que se aplican. No en vano, explican los autores, conceptos como el riesgo son construidas culturalmente por actores insertos en un determinado sistema de género. Además del valor ilustrativo del estudio, de él se derivan dos implicaciones de interés. Por un lado, reafirma el interés de dotar de una perspectiva de género a las investigaciones sobre los servicios sociales, y confirma las oportunidades que ofrece la relectura, desde esta perspectiva, de estudios ya terminados. Igualmente, pone de relieve las limitaciones que la evaluación de riesgos presenta en el área de salud mental. Según los autores, esta metodología resulta insuficiente para captar el significado y la complejidad subyacentes en la vida de muchas de las personas que acuden a tales servicios en busca de ayuda.
El género tiene una incidencia indudable sobre las percepciones y la forma de actuar de las y los profesionales del trabajo social. Sin embargo, no son muchas las investigaciones empíricas que hayan comprobado esa influencia sobre el terreno. Así lo creen, al menos, los autores de este artículo, quienes se proponen examinar cómo interviene esta variable en los servicios de salud mental británicos a la hora de clasificar a las personas usuarias como ‘de alto riesgo’. Los datos analizados corresponden a 33 trabajadoras y trabajadores sociales británicos de uno de esos servicios. Por medio de cuestionarios y entrevistas semiestructuradas, se les preguntó que identificaran a los/as usuarios/as ‘de alto riesgo’ y argumentaran dicha clasificación. Igual que el diagnóstico de enfermedades mentales presenta pautas de género (las mujeres predominan en casi todas las dolencias), los resultados de este artículo apuntan a que el género también influye en la construcción de las categorías mediante las que operan los servicios sociales de salud mental y en el modo en que se aplican. No en vano, explican los autores, conceptos como el riesgo son construidas culturalmente por actores insertos en un determinado sistema de género. Además del valor ilustrativo del estudio, de él se derivan dos implicaciones de interés. Por un lado, reafirma el interés de dotar de una perspectiva de género a las investigaciones sobre los servicios sociales, y confirma las oportunidades que ofrece la relectura, desde esta perspectiva, de estudios ya terminados. Igualmente, pone de relieve las limitaciones que la evaluación de riesgos presenta en el área de salud mental. Según los autores, esta metodología resulta insuficiente para captar el significado y la complejidad subyacentes en la vida de muchas de las personas que acuden a tales servicios en busca de ayuda.