PEQUEÑO GLOSARIO PARA EL USO DEL TRABAJADOR SOCIAL. CONSEJOS PARA LOS TRABAJADORES SOCIALES Y PARA LOS BENEFICIARIOS DEL TRABAJO SOCIAL

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DARNAUD, T., HARDY, G., PEQUEÑO GLOSARIO PARA EL USO DEL TRABAJADOR SOCIAL. CONSEJOS PARA LOS TRABAJADORES SOCIALES Y PARA LOS BENEFICIARIOS DEL TRABAJO SOCIAL. Serie: TRABAJO SOCIAL-POLITICA SOCIAL, Madrid, EDITORIAL POPULAR, 2007, 102 p.
Ref. 152365
Локація: SIIS 22.255
Palabras clave:
Crítica, Ética, Exclusión social, Perfil profesional, Servicios sociales, Trabajador social, Trabajo social, Francia
Короткий огляд:
El adjetivo que mejor define a este libro es, sin duda, provocativo. El documento, escrito en un tono humorístico y con altas dosis de ironía, se dirige tanto a los trabajadores sociales como a las personas usuarias, a las que pretende ofrecer una batería de consejos que les permitan conocer mejor el mundo de la asistencia social al que se enfrentan. Para ello, se enuncian trece reglas de comportamiento y se establece un glosario satírico que define los fundamentos del trabajo social actual. Los autores, que han ejercido el trabajo social como profesión, advierten de que no pretenden descalificar el papel de los trabajadores sociales, sino denunciar la dinámica actual en la que el individuo que acude a los servicios sociales se convierte en responsable único de sus miserias. Por su espíritu iconoclasta, sin embargo, la lectura de este libro puede resultar desagradable para el sector profesional. El trabajador social, critican, está empezando a asumir la exclusión social como un mal inevitable que se ha de sobrellevar y ocultar. Las personas usuarias, ironizan los autores, deben entender que la formación del trabajador social lo capacita para establecer científica y unilateralmente lo que es adecuado para ellas. Se advierte a los usuarios de que a los profesionales del trabajo social les cuesta asumir que su “redención” no se debe a la excelencia de su intervención; por ello, incluso si el usuario decide mantener un libre albedrío que le incita a no adherirse ciegamente a lo que el trabajador social le propone, éste debe creer que va a seguir sus sugerencias. El libro denuncia, en definitiva, que el trabajo social actual se basa en relaciones “objetivantes, burocráticas y deshumanizantes”, contra las que el trabajador social, inmerso en estructuras de poder subordinadas a imperativos económicos –cuando no mercantiles–, debe rebelarse.