INDEPENDENT REVIEW OF FREE PERSONAL AND NURSING CARE IN SCOTLAND

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INDEPENDENT REVIEW OF FREE PERSONAL AND NURSING CARE IN SCOTLAND. EDINBURGH, SCOTTISH GOVERNMENT, 2008, 88 p.
Ref. 152328
Location: SIIS Archivo
Palabras clave:
Atención domiciliaria, Características sistema, Cuidados personales, Evaluación de servicios, Financiación, Nivel de ingresos, Personas mayores, Servicios de salud, Servicios sociales, Tarifas, Escocia, Reino Unido
Abstract:
A finales de la pasada década, un comité oficial británico establecido para analizar los sistemas de financiación de la atención a las personas mayores propuso articular el sistema de atención en base a dos ideas básicas: la primera, separar los costes relativos a la atención medicosanitaria o de enfermería, a los cuidados personales y a los gastos ‘hoteleros’ (alojamiento y alimentación, fundamentalmente). La segunda, ofrecer de forma gratuita los servicios de atención médica y personal a toda la ciudadanía en situación de necesidad de tales cuidados, y cobrar únicamente, en función de la renta del usuario, por los servicios hoteleros. Se combinaba de esta forma el acceso universal y gratuito a la atención social y sanitaria con la participación económica del usuario en la financiación del servicio, aplicándose, de ser necesario, medidas selectivas de apoyo económico para quienes carecieran de renta o patrimonio suficiente para participar en esa forma de copago parcial. De los cuatro países que conforman el Reino Unido, sólo Escocia optó por asumir plenamente este modelo y en 2002 introdujo su sistema de asistencia personal gratuita (free personal and nursing care policy). En los últimos años se han ido publicando informes sobre su aplicación y sus primeros resultados; casi seis años después de iniciarse, se publican ya las primeras evaluaciones globales, que en general ponen de manifiesto resultados positivos y alentadores, obviamente compatibles con problemas menores en cuanto a la gestión del sistema. Una de las evaluaciones más recientes se recoge en este informe, promovido por el Gobierno escocés y redactado por una comisión independiente. Según sus datos, la nueva política ha tenido como consecuencia un notable incremento de la atención domiciliaria –prestada ahora de forma casi gratuita– y un efecto general de desestigmatización de la atención social. Ha sido exitosa además, señala el informe, a la hora de cumplir su objetivo de crear un sistema de financiación más justo y más transparente, incrementado además la capacidad de elección y control de los usuarios. El informe también señala que la nueva legislación resulta económicamente sostenible y viable, al menos a corto plazo, pese a que en sus primeros años de funcionamiento se haya puesto de manifiesto una infrafinanciación de al menos 40 millones de libras. Entre los ‘puntos negros’, el informe cita las desigualdades de base territorial en la aplicación de la nueva política y en los baremos de acceso a los servicios, las listas de espera y el desacuerdo con el Gobierno británico respecto a la retirada de determinadas prestaciones económicas a las personas beneficiadas por esta nueva política.