LEARNING FROM EACH OTHER: ENHANCING COMMUNITY-BASED HARM REDUCTION PROGRAMS AND PRACTICES IN CANADA
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LEARNING FROM EACH OTHER: ENHANCING COMMUNITY-BASED HARM REDUCTION PROGRAMS AND PRACTICES IN CANADA. ONTARIO, CANADIAN AIDS SOCIETY, 2008, 220 p.
Ref.
151932
Localização:
SIIS Archivo
Palabras clave:
Drogodependencias, Experiencias, Intercambio de jeringuillas, Planificación de servicios, Programas de mantenimiento, Recomendaciones, Reducción de daños, Reducción de riesgo, Canadá
Drogodependencias, Experiencias, Intercambio de jeringuillas, Planificación de servicios, Programas de mantenimiento, Recomendaciones, Reducción de daños, Reducción de riesgo, Canadá
Resumo:
Este documento recoge las conclusiones de un estudio sobre los programas de reducción de daños en Canadá. La investigación recabó datos sobre los programas y opiniones de profesionales y usuarios. Éstos reclaman que los servicios se adecuen a sus necesidades horarias, geográficas y laborales; que se cuente con sus opiniones; poder participar en programas educativos; disponer de más información; y que la Policía sea formada en reducción de daños. Por otro lado, critican que, siendo enfermos, se les relacione con actitudes criminales, y valoran la labor de los profesionales. Estos últimos reprochan la falta de atención que algunos programas dispensan a los menores que requieren tratamiento, el estigma social que pesa sobre los consumidores, las carencias en vivienda y alimentación de muchos de ellos, el poco apoyo gubernamental a este tipo de iniciativas, y el rechazo social a la proximidad de los servicios. Igualmente, abogan por implicar a la sociedad, instituciones y usuarios; crear sinergias y redes de apoyo; y dar a conocer los programas en su entorno antes de su implementación.
Este documento recoge las conclusiones de un estudio sobre los programas de reducción de daños en Canadá. La investigación recabó datos sobre los programas y opiniones de profesionales y usuarios. Éstos reclaman que los servicios se adecuen a sus necesidades horarias, geográficas y laborales; que se cuente con sus opiniones; poder participar en programas educativos; disponer de más información; y que la Policía sea formada en reducción de daños. Por otro lado, critican que, siendo enfermos, se les relacione con actitudes criminales, y valoran la labor de los profesionales. Estos últimos reprochan la falta de atención que algunos programas dispensan a los menores que requieren tratamiento, el estigma social que pesa sobre los consumidores, las carencias en vivienda y alimentación de muchos de ellos, el poco apoyo gubernamental a este tipo de iniciativas, y el rechazo social a la proximidad de los servicios. Igualmente, abogan por implicar a la sociedad, instituciones y usuarios; crear sinergias y redes de apoyo; y dar a conocer los programas en su entorno antes de su implementación.