THE SOCIAL AND CULTURAL USES OF KETAMINE
Saved in:
VARIOS AUTORES, THE SOCIAL AND CULTURAL USES OF KETAMINE. ADDICTION RESEARCH AND THEORY, Vol. 16, no. 3 (2008), p. 205-302.
Ref.
151232
Sted:
SIIS R.1038 Archivo
Palabras clave:
Actitudes, Cultura, Drogas ilegales, Drogodependencias, Efectos, Fármacos
Actitudes, Cultura, Drogas ilegales, Drogodependencias, Efectos, Fármacos
Abstract:
La ketamina es un fármaco con propiedades anestésicas, sedantes, amnésicas y analgésicas. Aunque no se encuentra entre las drogas más habituales, su consumo se ha ido extendiendo progresivamente en ambientes festivos de numerosos países occidentales, y actualmente se considera la droga psicodélica de moda entre los adolescentes. Un reciente número monográfico de la revista británica Addiction Research and Theory aborda precisamente el consumo de la sustancia desde la perspectiva de su utilización social y cultural. El volumen analiza la percepción y significación del consumo de ketamina desde el punto de vista de diversos grupos de personas usuarias –mayoritariamente hombres jóvenes–, a través de siete investigaciones llevadas a cabo sobre todo en el ámbito anglosajón, y aspira, según aclaran los autores, a evitar lecturas excesivamente alarmistas. El creciente aumento en el consumo de esta droga debe enmarcarse, a juicio de los investigadores, en el contexto de la cultura capitalista, en la que la identidad individual se reafirma a través de prácticas de consumo. En un medio en el que se privilegia el derecho del individuo a una asunción de riesgo autónoma y racional, los consumidores de ketamina disfrutan, básicamente en el contexto de las fiestas electrónicas, de una placentera pérdida de control ‘bajo control’. Con estas experiencias recreativas, la persona consumidora de ketamina siente, además, que está desacreditando los discursos oficiales sobre el riesgo y el daño asociados al consumo. En todo caso, los resultados de los diversos estudios de este monográfico evidencian que, en este caso, una misma sustancia es percibida de muy diferentes formas por parte de las personas consumidoras. Esto se confirma no únicamente en los patrones de consumo de los diferentes grupos sociales, sino también con relación a la percepción de riesgos vinculados con el consumo y con las estrategias de reducción de daños que emplean.
La ketamina es un fármaco con propiedades anestésicas, sedantes, amnésicas y analgésicas. Aunque no se encuentra entre las drogas más habituales, su consumo se ha ido extendiendo progresivamente en ambientes festivos de numerosos países occidentales, y actualmente se considera la droga psicodélica de moda entre los adolescentes. Un reciente número monográfico de la revista británica Addiction Research and Theory aborda precisamente el consumo de la sustancia desde la perspectiva de su utilización social y cultural. El volumen analiza la percepción y significación del consumo de ketamina desde el punto de vista de diversos grupos de personas usuarias –mayoritariamente hombres jóvenes–, a través de siete investigaciones llevadas a cabo sobre todo en el ámbito anglosajón, y aspira, según aclaran los autores, a evitar lecturas excesivamente alarmistas. El creciente aumento en el consumo de esta droga debe enmarcarse, a juicio de los investigadores, en el contexto de la cultura capitalista, en la que la identidad individual se reafirma a través de prácticas de consumo. En un medio en el que se privilegia el derecho del individuo a una asunción de riesgo autónoma y racional, los consumidores de ketamina disfrutan, básicamente en el contexto de las fiestas electrónicas, de una placentera pérdida de control ‘bajo control’. Con estas experiencias recreativas, la persona consumidora de ketamina siente, además, que está desacreditando los discursos oficiales sobre el riesgo y el daño asociados al consumo. En todo caso, los resultados de los diversos estudios de este monográfico evidencian que, en este caso, una misma sustancia es percibida de muy diferentes formas por parte de las personas consumidoras. Esto se confirma no únicamente en los patrones de consumo de los diferentes grupos sociales, sino también con relación a la percepción de riesgos vinculados con el consumo y con las estrategias de reducción de daños que emplean.