POLITICAS DE IGUALDAD EN ESPAÑA Y EN EUROPA: AFINANDO LA MIRADA
שמור ב:
BUSTELO, M., LOMBARDO, E., (ED.), POLITICAS DE IGUALDAD EN ESPAÑA Y EN EUROPA: AFINANDO LA MIRADA. Serie: FEMINISMOS, Madrid, EDICIONES CATEDRA, S.A., 2007, 211 p.
Ref.
150305
מקום:
SIIS 21.1.335
Palabras clave:
Género, Hombre, Igualdad de oportunidades, Mujer, Normativa, Planes de acción social, Programas de prevención, Programas de promoción, Sexismo, España, Europa, Unión Europea
Género, Hombre, Igualdad de oportunidades, Mujer, Normativa, Planes de acción social, Programas de prevención, Programas de promoción, Sexismo, España, Europa, Unión Europea
Abstract:
Las políticas públicas de igualdad de género, ¿han transformado las relaciones entre mujeres y hombres, o más bien han reforzado el statu quo vigente? Este estudio –galardonado con el Premio Ángeles Durán de Investigación Científica en Estudios de Género– trata de responder a esta pregunta y, por tanto, valorar la eficacia de estas medidas. Para ello, las autoras se proponen identificar qué es lo que estas políticas entienden por igualdad de género, cómo se articulan dentro del conjunto de políticas públicas y qué soluciones ofrecen a las desigualdades existentes entre mujeres y hombres. Con estos objetivos, los capítulos centrales de la obra se acercan a la realidad española para analizar, respectivamente, la conciliación entre vida familiar y profesional, la violencia contra las mujeres, las diferencias de género en la participación política y la inclusión de homosexuales y lesbianas en la agenda política. En el último capítulo del libro se compara la situación en España ya descrita con la de otros países europeos. Los resultados del estudio arrojan un balance bastante pobre por lo que a España se refiere. En el apartado de conciliación, la investigación critica que se sigue atribuyendo a las mujeres la responsabilidad del cuidado, sin fomentar la corresponsabilidad masculina. La violencia de género, por su parte, se interpreta en términos restrictivos, dejando de lado sus manifestaciones más sutiles y definiendo a las mujeres como el principal grupo diana de las medidas. En cuanto a la participación política, se continúa representando a las mujeres como el colectivo que “tiene el problema”, obviando el necesario impulso para que los hombres cambien. Por último, y en lo que a la orientación sexual se refiere, las autoras advierten resistencias a incluir este elemento como fuente de discriminación, lo que mostraría la persistencia de relaciones de poder heteronormativo.
Las políticas públicas de igualdad de género, ¿han transformado las relaciones entre mujeres y hombres, o más bien han reforzado el statu quo vigente? Este estudio –galardonado con el Premio Ángeles Durán de Investigación Científica en Estudios de Género– trata de responder a esta pregunta y, por tanto, valorar la eficacia de estas medidas. Para ello, las autoras se proponen identificar qué es lo que estas políticas entienden por igualdad de género, cómo se articulan dentro del conjunto de políticas públicas y qué soluciones ofrecen a las desigualdades existentes entre mujeres y hombres. Con estos objetivos, los capítulos centrales de la obra se acercan a la realidad española para analizar, respectivamente, la conciliación entre vida familiar y profesional, la violencia contra las mujeres, las diferencias de género en la participación política y la inclusión de homosexuales y lesbianas en la agenda política. En el último capítulo del libro se compara la situación en España ya descrita con la de otros países europeos. Los resultados del estudio arrojan un balance bastante pobre por lo que a España se refiere. En el apartado de conciliación, la investigación critica que se sigue atribuyendo a las mujeres la responsabilidad del cuidado, sin fomentar la corresponsabilidad masculina. La violencia de género, por su parte, se interpreta en términos restrictivos, dejando de lado sus manifestaciones más sutiles y definiendo a las mujeres como el principal grupo diana de las medidas. En cuanto a la participación política, se continúa representando a las mujeres como el colectivo que “tiene el problema”, obviando el necesario impulso para que los hombres cambien. Por último, y en lo que a la orientación sexual se refiere, las autoras advierten resistencias a incluir este elemento como fuente de discriminación, lo que mostraría la persistencia de relaciones de poder heteronormativo.