PATRONES DE CONSUMO DE ALCOHOL, TABACO Y OTRAS DROGAS EN ESTUDIANTES UNIVERSITARIOS
Sparad:
VAZQUEZ, F.L., ET AL., PATRONES DE CONSUMO DE ALCOHOL, TABACO Y OTRAS DROGAS EN ESTUDIANTES UNIVERSITARIOS. PSICOLOGIA CONDUCTUAL, Vol. 16, no. 1 (2008), p. 37-53.
Ref.
150119
Placering:
SIIS SIIS MADRID R.1641 Archivo
Palabras clave:
Adultos, Consumo, Drogodependencias, Estudiantes, Estudio epidemiológico, Juventud, Patrones de consumo, Universidad, España
Adultos, Consumo, Drogodependencias, Estudiantes, Estudio epidemiológico, Juventud, Patrones de consumo, Universidad, España
Abstrakt:
Este estudio de la Universidad de Santiago de Compostela analiza los patrones de consumo de alcohol, tabaco y otras drogas en estudiantes universitarios. El estudio se basa en las respuestas de 554 jóvenes de entre 18 y 34 años a un cuestionario creado ad hoc. La investigación vincula los patrones de consumo de drogas de los estudiantes –frecuencia de consumo, uso de la sustancia al mes, último consumo, edad de inicio y cantidad– con una serie de variables sociodemográficas, familiares y académicas –sexo, edad, estado civil, ingresos familiares, zona geográfica, expediente académico, tipo de convivencia, práctica de deporte, relaciones familiares y sociales–. Como era de esperar, las sustancias más consumidas son las legales: el 81,4% ha consumido alcohol en el último mes, el 53,1 % ha fumado tabaco y el 94,3% afirma haber consumido cafeína. Respecto a las drogas ilegales, el 25,2 % afirma haber empleado cannabis durante el último mes; el 2,5%, cocaína; el 1,3%, drogas de diseño; y el 0,9%, anfetaminas. La prevalencia de consumo de alcohol, tabaco, cannabis, cocaína y drogas de diseño es superior a la obtenida en población general y a la observada en otras muestras de población universitaria española y de otros países occidentales. Las cifras sobre consumo de anfetaminas y alucinógenos, por su parte, son muy superiores a las observadas en la población general y en la población universitaria española, pero inferiores a la población universitaria de otros países. En cuanto a la heroína, el estudio no registra ningún consumo durante el último año, mientras que en la población española general y entre universitarios de otros países sí consta un pequeño porcentaje de consumidores. En cuanto a la relación de estos patrones de consumo con las características de los consumidores, el estudio detecta un mayor consumo entre varones que entre las mujeres y un descenso en la edad de inicio, muestra que un mayor nivel de ingresos se asocia a un mayor consumo de alcohol –y viceversa–, y por último, que vivir con los padres está vinculado con un menor consumo de casi todas las sustancias.
Este estudio de la Universidad de Santiago de Compostela analiza los patrones de consumo de alcohol, tabaco y otras drogas en estudiantes universitarios. El estudio se basa en las respuestas de 554 jóvenes de entre 18 y 34 años a un cuestionario creado ad hoc. La investigación vincula los patrones de consumo de drogas de los estudiantes –frecuencia de consumo, uso de la sustancia al mes, último consumo, edad de inicio y cantidad– con una serie de variables sociodemográficas, familiares y académicas –sexo, edad, estado civil, ingresos familiares, zona geográfica, expediente académico, tipo de convivencia, práctica de deporte, relaciones familiares y sociales–. Como era de esperar, las sustancias más consumidas son las legales: el 81,4% ha consumido alcohol en el último mes, el 53,1 % ha fumado tabaco y el 94,3% afirma haber consumido cafeína. Respecto a las drogas ilegales, el 25,2 % afirma haber empleado cannabis durante el último mes; el 2,5%, cocaína; el 1,3%, drogas de diseño; y el 0,9%, anfetaminas. La prevalencia de consumo de alcohol, tabaco, cannabis, cocaína y drogas de diseño es superior a la obtenida en población general y a la observada en otras muestras de población universitaria española y de otros países occidentales. Las cifras sobre consumo de anfetaminas y alucinógenos, por su parte, son muy superiores a las observadas en la población general y en la población universitaria española, pero inferiores a la población universitaria de otros países. En cuanto a la heroína, el estudio no registra ningún consumo durante el último año, mientras que en la población española general y entre universitarios de otros países sí consta un pequeño porcentaje de consumidores. En cuanto a la relación de estos patrones de consumo con las características de los consumidores, el estudio detecta un mayor consumo entre varones que entre las mujeres y un descenso en la edad de inicio, muestra que un mayor nivel de ingresos se asocia a un mayor consumo de alcohol –y viceversa–, y por último, que vivir con los padres está vinculado con un menor consumo de casi todas las sustancias.