REPORT OF THE METHADONE MAINTENANCE TREATMENT PRACTICES TASK FORCE
Guardat en:
HART, W.A., REPORT OF THE METHADONE MAINTENANCE TREATMENT PRACTICES TASK FORCE. TORONTO, GOVERNMENT OF ONTARIO, 2007, 146 p.
Ref.
148627
Localització:
SIIS Archivo
Palabras clave:
Drogas ilegales, Drogodependencias, Metadona, Opiáceos, Planificación de servicios, Programas de desintoxicación, Programas de mantenimiento, Recomendaciones, Reducción de daños, Tratamiento médico, Canadá
Drogas ilegales, Drogodependencias, Metadona, Opiáceos, Planificación de servicios, Programas de desintoxicación, Programas de mantenimiento, Recomendaciones, Reducción de daños, Tratamiento médico, Canadá
Resum:
La terapia de sustitución con metadona se ha demostrado como un tratamiento farmacológico que ayuda a las personas con dependencia a los opiáceos a enfrentarse a su adicción y mejorar su calidad de vida. Sin embargo, todavía despierta recelos en algunos sectores de la sociedad y de la clase política. Uno de los países más reticentes al desarrollo de estas terapias –y, en general, a cualquier medida de reducción de riesgos– ha sido Canadá, de donde procede el informe que se reseña en estas líneas. El documento en cuestión responde a un requerimiento del Ministerio de Salud de la provincia de Ontario, que solicitó a un grupo de expertos/as asesoría en materia de acceso a los programas de metadona y regulación de estos, buenas prácticas y formación, modelos de pago equitativo, calidad y evaluación, y participación comunitaria. El informe señala cinco áreas de mejora de los tratamientos con metadona: incremento de los recursos, puesta en marcha de un sistema de información, diseño de una estrategia provincial sobre drogas coherente y a largo plazo, y un compromiso para la implementación de estas medidas.
La terapia de sustitución con metadona se ha demostrado como un tratamiento farmacológico que ayuda a las personas con dependencia a los opiáceos a enfrentarse a su adicción y mejorar su calidad de vida. Sin embargo, todavía despierta recelos en algunos sectores de la sociedad y de la clase política. Uno de los países más reticentes al desarrollo de estas terapias –y, en general, a cualquier medida de reducción de riesgos– ha sido Canadá, de donde procede el informe que se reseña en estas líneas. El documento en cuestión responde a un requerimiento del Ministerio de Salud de la provincia de Ontario, que solicitó a un grupo de expertos/as asesoría en materia de acceso a los programas de metadona y regulación de estos, buenas prácticas y formación, modelos de pago equitativo, calidad y evaluación, y participación comunitaria. El informe señala cinco áreas de mejora de los tratamientos con metadona: incremento de los recursos, puesta en marcha de un sistema de información, diseño de una estrategia provincial sobre drogas coherente y a largo plazo, y un compromiso para la implementación de estas medidas.