DEVELOPING LIMITS FOR DRIVING UNDER CANNABIS
שמור ב:
GROTENHERMEN, F., ET AL., DEVELOPING LIMITS FOR DRIVING UNDER CANNABIS. ADDICTION, Vol. 102, no. 12 (2007), p. 1910-1919.
Ref.
148465
מקום:
SIIS R.696 Archivo
Palabras clave:
Automóvil, Cannabis, Delincuencia, Drogas ilegales, Drogodependencias, Efectos
Automóvil, Cannabis, Delincuencia, Drogas ilegales, Drogodependencias, Efectos
Abstract:
En los controles de consumo de drogas específicos para conductores, que se han implementado recientemente en España, se están produciendo más positivos por drogas (8 %) que por alcohol (en torno al 3%). A medida que esta medida se está generalizando en diversos países, varias investigaciones han reabierto el debate sobre su utilidad, al considerar, por ejemplo, que el gran número de positivos obtenidos no corresponde con una incapacidad real para la conducción. Este estudio, llevado a cabo por once expertos internacionales, tiene como objetivo evaluar los efectos del consumo de drogas, más concretamente del cannabis, sobre la capacidad de conducir, para lo cual revisa las investigaciones experimentales y epidemiológicas existentes sobre el tema. Los investigadores concluyen que la mera presencia de tetrahidrocannabinol (THC) no constituye un obstáculo para la conducción y recomiendan, por tanto, que se establezcan niveles mínimos de THC en sangre para poder considerar que existe un riesgo real de accidente derivado del consumo de cannabis. La revisión de estudios realizada sobre los efectos negativos del consumo de alcohol o cannabis al volante sugiere, según los autores, que una concentración de THC de entre 7 y 10 nanogramos equivale a la existencia de un 0,05% de alcohol en sangre. Por tanto, aconsejan que este sea el límite objetivo que discrimine, entre quienes han consumido cannabis, a quienes puedan ponerse al volante y a quienes no.
En los controles de consumo de drogas específicos para conductores, que se han implementado recientemente en España, se están produciendo más positivos por drogas (8 %) que por alcohol (en torno al 3%). A medida que esta medida se está generalizando en diversos países, varias investigaciones han reabierto el debate sobre su utilidad, al considerar, por ejemplo, que el gran número de positivos obtenidos no corresponde con una incapacidad real para la conducción. Este estudio, llevado a cabo por once expertos internacionales, tiene como objetivo evaluar los efectos del consumo de drogas, más concretamente del cannabis, sobre la capacidad de conducir, para lo cual revisa las investigaciones experimentales y epidemiológicas existentes sobre el tema. Los investigadores concluyen que la mera presencia de tetrahidrocannabinol (THC) no constituye un obstáculo para la conducción y recomiendan, por tanto, que se establezcan niveles mínimos de THC en sangre para poder considerar que existe un riesgo real de accidente derivado del consumo de cannabis. La revisión de estudios realizada sobre los efectos negativos del consumo de alcohol o cannabis al volante sugiere, según los autores, que una concentración de THC de entre 7 y 10 nanogramos equivale a la existencia de un 0,05% de alcohol en sangre. Por tanto, aconsejan que este sea el límite objetivo que discrimine, entre quienes han consumido cannabis, a quienes puedan ponerse al volante y a quienes no.