EDUCATION AND POVERTY. A CRITICAL REVIEW OF THEORY, POLICY AND PRACTICE
Guardado en:
RAFFO, C., ET AL., EDUCATION AND POVERTY. A CRITICAL REVIEW OF THEORY, POLICY AND PRACTICE. MANCHESTER, Joseph Rowntree Foundation, 2007, 106 p.
Ref.
146806
Localización:
SIIS Archivo
Palabras clave:
Educación, Efectos, Factor de riesgo, Fracaso escolar, Literatura científica, Pobreza, Reino Unido
Educación, Efectos, Factor de riesgo, Fracaso escolar, Literatura científica, Pobreza, Reino Unido
Resumen:
En los últimos años, el Reino Unido ha visto multiplicarse los programas orientados a combatir la exclusión socioeducativa de niños/as y adolescentes con medidas de variada naturaleza, como prestaciones económicas, asesoramiento y formación, servicios sanitarios o guarderías. Pese a las buenas intenciones, los resultados han sido escasos. Este trabajo intenta, precisamente, aprender de los errores, para lo cual analiza las principales políticas en la materia, señala sus debilidades y apunta alternativas. El núcleo de la investigación lo constituye un detallado examen de la bibliografía sobre pobreza y educación, que servirá más tarde para caracterizar las intervenciones en este terreno. Dicho análisis revela dos grandes corrientes de pensamiento –‘funcionalista’ y ‘crítica’–, y tres escalas de aproximación –micro, meso y macro–. En síntesis, la tendencia funcionalista sostiene que el alumnado que vive en un entorno de pobreza no puede beneficiarse de las bondades de la educación debido a ciertas barreras (a escala individual, comunitaria o social) que deben combatirse mediante intervenciones puntuales. En cambio, la orientación crítica entiende que la escuela refleja y apuntala las desigualdades sociales –en los ámbitos meso y macro– y que, por tanto, son necesarios cambios de tipo estructural. Tomando este análisis como marco teórico, los/as autores/as del estudio clasifican los cinco principales programas socioeducativos desarrollados recientemente en el Reino Unido, y concluyen que, en su mayor parte, corresponden a planteamientos funcionalistas de escala meso, que las intervenciones macro son muy reducidas, y que los enfoques críticos carecen de proyección práctica alguna. En vista de los mediocres resultados de las políticas evaluadas, sugieren cuatro líneas de mejora: diseñar intervenciones holísticas, dar mayor coherencia a las distintas medidas que conforman los programas, planificar e implementar éstos de manera que se adelanten a los posibles cambios en las personas y grupos destinatarios, y, finalmente, potenciar la participación comunitaria en las escuelas.
En los últimos años, el Reino Unido ha visto multiplicarse los programas orientados a combatir la exclusión socioeducativa de niños/as y adolescentes con medidas de variada naturaleza, como prestaciones económicas, asesoramiento y formación, servicios sanitarios o guarderías. Pese a las buenas intenciones, los resultados han sido escasos. Este trabajo intenta, precisamente, aprender de los errores, para lo cual analiza las principales políticas en la materia, señala sus debilidades y apunta alternativas. El núcleo de la investigación lo constituye un detallado examen de la bibliografía sobre pobreza y educación, que servirá más tarde para caracterizar las intervenciones en este terreno. Dicho análisis revela dos grandes corrientes de pensamiento –‘funcionalista’ y ‘crítica’–, y tres escalas de aproximación –micro, meso y macro–. En síntesis, la tendencia funcionalista sostiene que el alumnado que vive en un entorno de pobreza no puede beneficiarse de las bondades de la educación debido a ciertas barreras (a escala individual, comunitaria o social) que deben combatirse mediante intervenciones puntuales. En cambio, la orientación crítica entiende que la escuela refleja y apuntala las desigualdades sociales –en los ámbitos meso y macro– y que, por tanto, son necesarios cambios de tipo estructural. Tomando este análisis como marco teórico, los/as autores/as del estudio clasifican los cinco principales programas socioeducativos desarrollados recientemente en el Reino Unido, y concluyen que, en su mayor parte, corresponden a planteamientos funcionalistas de escala meso, que las intervenciones macro son muy reducidas, y que los enfoques críticos carecen de proyección práctica alguna. En vista de los mediocres resultados de las políticas evaluadas, sugieren cuatro líneas de mejora: diseñar intervenciones holísticas, dar mayor coherencia a las distintas medidas que conforman los programas, planificar e implementar éstos de manera que se adelanten a los posibles cambios en las personas y grupos destinatarios, y, finalmente, potenciar la participación comunitaria en las escuelas.