HOW DO HEROIN USERS SPEND THEIR SPARE TIME?
Saved in:
NEALE, J., ET AL., HOW DO HEROIN USERS SPEND THEIR SPARE TIME?. DRUGS: EDUCATION, PREVENTION AND POLICY, Vol. 14, no. 3 (2007), p. 231-246.
Ref.
146459
Sted:
SIIS R.1152 Archivo
Palabras clave:
Drogas ilegales, Drogodependencias, Heroína, Ocio, Planificación de servicios, Escocia, Reino Unido
Drogas ilegales, Drogodependencias, Heroína, Ocio, Planificación de servicios, Escocia, Reino Unido
Abstract:
Todos conocemos la imagen del heroinómano cuya vida transcurre en torno a la droga. De hecho, los estudios científicos que han analizado el modo de vida de las personas dependientes a sustancias ilegales, especialmente a la heroína, suelen coincidir en que las actividades dirigidas a consumir –la búsqueda, la adquisición y la propia utilización de la droga– o aquellas dirigidas a obtener recursos para financiar este hábito consumen la mayor parte del tiempo de las personas con problemas de drogodependencia. Al mismo tiempo, diversos estudios avalan la utilidad de diversas actividades como el deporte o los hobbies a la hora de ayudar a las personas a superar su adicción. En este estudio, los autores se valen de una encuesta longitudinal a personas que iniciaban un episodio de tratamiento en Escocia para conocer las actividades que les gusta realizar a las personas usuarias de heroína en su tiempo libre al margen de consumir drogas. Los datos del estudio muestran que los gustos y pasatiempos de las personas con problemas de drogodependencia son bastante similares a los del resto de la sociedad. La mayoría de las personas entrevistadas, el 59%, mostró interés por algún tipo de actividad –mayoritariamente los deportes, pero también otros como leer y escribir, escuchar música, etc.– en el momento de iniciar el tratamiento. Además la proporción de quienes mencionaron algún pasatiempo se incrementó hasta el 86% en el tercer año de tratamiento. Los autores del artículo defienden que el hecho de incluir este tipo de actividades que resultan atractivas para las personas usuarias de drogas en los programas de tratamiento puede prolongar su permanencia en los programas. Al mismo tiempo, consultar a las personas interesadas sobre las actividades que más les puedan motivar puede mejorar la efectividad de aquellos programas –residenciales o de día– que ya incluyan actividades de ocio en sus servicios.
Todos conocemos la imagen del heroinómano cuya vida transcurre en torno a la droga. De hecho, los estudios científicos que han analizado el modo de vida de las personas dependientes a sustancias ilegales, especialmente a la heroína, suelen coincidir en que las actividades dirigidas a consumir –la búsqueda, la adquisición y la propia utilización de la droga– o aquellas dirigidas a obtener recursos para financiar este hábito consumen la mayor parte del tiempo de las personas con problemas de drogodependencia. Al mismo tiempo, diversos estudios avalan la utilidad de diversas actividades como el deporte o los hobbies a la hora de ayudar a las personas a superar su adicción. En este estudio, los autores se valen de una encuesta longitudinal a personas que iniciaban un episodio de tratamiento en Escocia para conocer las actividades que les gusta realizar a las personas usuarias de heroína en su tiempo libre al margen de consumir drogas. Los datos del estudio muestran que los gustos y pasatiempos de las personas con problemas de drogodependencia son bastante similares a los del resto de la sociedad. La mayoría de las personas entrevistadas, el 59%, mostró interés por algún tipo de actividad –mayoritariamente los deportes, pero también otros como leer y escribir, escuchar música, etc.– en el momento de iniciar el tratamiento. Además la proporción de quienes mencionaron algún pasatiempo se incrementó hasta el 86% en el tercer año de tratamiento. Los autores del artículo defienden que el hecho de incluir este tipo de actividades que resultan atractivas para las personas usuarias de drogas en los programas de tratamiento puede prolongar su permanencia en los programas. Al mismo tiempo, consultar a las personas interesadas sobre las actividades que más les puedan motivar puede mejorar la efectividad de aquellos programas –residenciales o de día– que ya incluyan actividades de ocio en sus servicios.