LA FINANCIACION DE LA PROTECCION SOCIAL EN LA UNION EUROPEA: REFLEXIONES PARA EL FUTURO (PARTE I)
Kaydedildi:
EUZEBY, A., LA FINANCIACION DE LA PROTECCION SOCIAL EN LA UNION EUROPEA: REFLEXIONES PARA EL FUTURO (PARTE I). BOLETIN DE INFORMACION SOCIOLABORAL INTERNACIONAL, no. 139 (2007), p. 41-55.
Ref.
146000
Yer:
SIIS R.1304
Palabras clave:
Crítica, Empresa, Envejecimiento demográfico, Financiación, Gasto social, Impuestos, Protección social, Reforma, Servicios de salud, Panorama internacional
Crítica, Empresa, Envejecimiento demográfico, Financiación, Gasto social, Impuestos, Protección social, Reforma, Servicios de salud, Panorama internacional
Özet:
Los gastos de protección social van a continuar aumentando en el futuro empujados por el mar de fondo del envejecimiento de la población y por el aumento de los gastos de salud. Pero a ese problema financiero se añaden, especialmente en los países en donde las cotizaciones sociales de los empleadores son altas, múltiples preguntas, críticas y controversias sobre su “peso” y su incidencia económica, sobre los efectos de las medidas de reducción de las que a veces son objeto y sobre diversas propuestas relativas a la modificación de su base. Este artículo desarrolla tres ideas principales: no hay que esperar una solución milagrosa, desde el punto de vista de la lucha contra el desempleo, de los diferentes tipos de reformas de las modalidades de financiación de la protección social; los sistemas de financiación de los diferentes países miembros de la Unión Europea deberían aproximarse en base a dos ejes esenciales de racionalización; y, por último, la protección social es a menudo criticada debido esencialmente a que es obligatoria y financiada por deducciones obligatorias, pero, precisamente debido a estas dos características, debe ser defendida.
Los gastos de protección social van a continuar aumentando en el futuro empujados por el mar de fondo del envejecimiento de la población y por el aumento de los gastos de salud. Pero a ese problema financiero se añaden, especialmente en los países en donde las cotizaciones sociales de los empleadores son altas, múltiples preguntas, críticas y controversias sobre su “peso” y su incidencia económica, sobre los efectos de las medidas de reducción de las que a veces son objeto y sobre diversas propuestas relativas a la modificación de su base. Este artículo desarrolla tres ideas principales: no hay que esperar una solución milagrosa, desde el punto de vista de la lucha contra el desempleo, de los diferentes tipos de reformas de las modalidades de financiación de la protección social; los sistemas de financiación de los diferentes países miembros de la Unión Europea deberían aproximarse en base a dos ejes esenciales de racionalización; y, por último, la protección social es a menudo criticada debido esencialmente a que es obligatoria y financiada por deducciones obligatorias, pero, precisamente debido a estas dos características, debe ser defendida.