LA TUTELA DE LAS PERSONAS ADULTAS INCAPACITADAS EN SITUACION DE DESAMPARO. CONGRESO ESTATAL. DONOSTIA-SAN SEBASTIAN, 9-10 MARZO 2006 / BABESIK GABEKO PERTSONA HELDU EZGAITUEN TUTORETZA. ESTATU BILTZARRA. DONOSTIA, 2006KO MARTXOAREN 9 ETA 10A
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MADRAZO, J.L., ET AL., (DIR.), LA TUTELA DE LAS PERSONAS ADULTAS INCAPACITADAS EN SITUACION DE DESAMPARO. CONGRESO ESTATAL. DONOSTIA-SAN SEBASTIAN, 9-10 MARZO 2006 / BABESIK GABEKO PERTSONA HELDU EZGAITUEN TUTORETZA. ESTATU BILTZARRA. DONOSTIA, 2006KO MARTXOAREN 9 ETA 10A. DONOSTIA-SAN SEBASTIAN, DIPUTACION FORAL DE GIPUZKOA, 2007, 237 p.
Ref.
145635
מקום:
SIIS Archivo
Palabras clave:
Discapacidad, Enfermedades mentales, Incapacidad jurídica, Personas mayores, Reuniones, Tutela
Discapacidad, Enfermedades mentales, Incapacidad jurídica, Personas mayores, Reuniones, Tutela
Abstract:
Este libro sintetiza las ponencias y talleres desarrollados en el II Congreso Estatal sobre Tutela de Adultos Incapacitados, celebrado en 2006, y extrae algunas recomendaciones. A las instituciones judiciales les sugiere que faciliten las tareas de las personas físicas o jurídicas; que ejecuten la tutela con rigor, flexibilidad y adecuación a la situación de cada tutelado; y que tengan siempre presente el carácter subsidiario de la tutela institucional respecto a la familiar. Recaba a los responsables de las políticas sociales que doten adecuadamente a sus servicios para permitirles velar por el bienestar y la defensa de los derechos de los tutelados, adopten medidas de coordinación en todas las instancias que trabajan en esta área –la sanitaria, la judicial y las instituciones tutelares–, así como que garanticen el derecho universal, subjetivo y exigible a los servicios sociales de apoyo a la función tutelar. En relación a las entidades y fundaciones tutelares, les demanda que realicen su función con autonomía, independencia, transparencia y eficiencia, respetando la personalidad, características y capacidades de las personas tuteladas, y dedicando especial atención a los apoyos humanos y afectivos, por su notoria influencia positiva en la vida de los tutelados. En lo que respecta a los familiares de las personas afectadas, el documento recomienda que preparen el futuro de sus hijos incapacitados o susceptibles de serlo y que se impliquen en las tareas tutelares que, en primer término, les corresponden. En cuanto a los adultos incapacitados en situación de desamparo, les solicita que exijan que la función tutelar respete y fomente sus capacidades, complementándolas únicamente en lo que resulte indispensable para el pleno ejercicio de sus derechos. Por último, a la sociedad en general se le pide comprensión, solidaridad y colaboración.
Este libro sintetiza las ponencias y talleres desarrollados en el II Congreso Estatal sobre Tutela de Adultos Incapacitados, celebrado en 2006, y extrae algunas recomendaciones. A las instituciones judiciales les sugiere que faciliten las tareas de las personas físicas o jurídicas; que ejecuten la tutela con rigor, flexibilidad y adecuación a la situación de cada tutelado; y que tengan siempre presente el carácter subsidiario de la tutela institucional respecto a la familiar. Recaba a los responsables de las políticas sociales que doten adecuadamente a sus servicios para permitirles velar por el bienestar y la defensa de los derechos de los tutelados, adopten medidas de coordinación en todas las instancias que trabajan en esta área –la sanitaria, la judicial y las instituciones tutelares–, así como que garanticen el derecho universal, subjetivo y exigible a los servicios sociales de apoyo a la función tutelar. En relación a las entidades y fundaciones tutelares, les demanda que realicen su función con autonomía, independencia, transparencia y eficiencia, respetando la personalidad, características y capacidades de las personas tuteladas, y dedicando especial atención a los apoyos humanos y afectivos, por su notoria influencia positiva en la vida de los tutelados. En lo que respecta a los familiares de las personas afectadas, el documento recomienda que preparen el futuro de sus hijos incapacitados o susceptibles de serlo y que se impliquen en las tareas tutelares que, en primer término, les corresponden. En cuanto a los adultos incapacitados en situación de desamparo, les solicita que exijan que la función tutelar respete y fomente sus capacidades, complementándolas únicamente en lo que resulte indispensable para el pleno ejercicio de sus derechos. Por último, a la sociedad en general se le pide comprensión, solidaridad y colaboración.