DRUG FREE TREATMENT AND OTHER INTERVENTIONS WITH DRUG AND ALCOHOL USERS. MISUSERS IN EUROPEAN PRISONS: A SNAPSHOP

שמור ב:
COSTALL, P., ET AL., DRUG FREE TREATMENT AND OTHER INTERVENTIONS WITH DRUG AND ALCOHOL USERS. MISUSERS IN EUROPEAN PRISONS: A SNAPSHOP. BRUSELAS, EUROPEAN NETWORK ON DRUGS AND INFECTIONS PREVENTION IN PRISION, 2006, 49 p.
Ref. 144855
מקום: SIIS Archivo
Palabras clave:
Acción contra las drogodependencias, Cuestionarios, Delincuencia, Drogodependencias, Eslovenia, Prisión, Programas de desintoxicación, Austria, Europa, Países Bajos, Hungría, Polonia, Portugal, Reino Unido, República Checa
Abstract:
Aunque el consumo de drogas registra una alta prevalencia en las prisiones europeas, son pocos los trabajos que han indagado en ese fenómeno desde una perspectiva comparativa. Por ello, este informe de la European Network on Drugs and Infections in Prison (ENDIP), pese a tratarse de un esbozo, reviste un considerable interés. Los datos del estudio provienen esencialmente de una encuesta enviada a nueve países de la Unión Europea (Austria, Eslovenia, España, Hungría, Inglaterra y Gales, Países Bajos, Polonia, Portugal y República Checa), completada con bibliografía, en particular, los informes anuales que los Estados presentan al Observatorio Europeo de las Drogas. De acuerdo con el informe, el uso de drogas y alcohol en las cárceles oscila entre el 6% en Hungría y el 60-80% en Polonia de media, cifras que se reducen cuando se considera exclusivamente a la población femenina. La prevalencia del consumo a lo largo de la vida se estima en un 50%, con variaciones entre el 22% y el 86 %. Respecto a los tratamientos, todos los países, salvo Hungría y Portugal, ofrecen terapias en los centros penitenciarios, si bien Austria es el único que cuenta con un establecimiento específico para ese fin. Los instrumentos más extendidos son el asesoramiento psicológico, las zonas libres de drogas y los tratamientos de sustitución de opiáceos. Los programas entre pares están creciendo, aunque todavía son poco empleados. Finalmente, el informe destaca que en las cárceles europeas no existe ningún programa de intercambio de jeringuillas (España es uno de los seis países del mundo que sí dispone de estos servicios, pero fue excluida del informe final por no responder al cuestionario). A pesar de su indudable valor, el alcance de estas conclusiones queda muy limitado por la escasez de datos recogidos, el uso casi exclusivo de fuentes oficiales (que, como el propio informe reconoce, tienden a ofrecer visiones centralistas que soslayan o desconocen las realidades locales) y las dificultades intrínsecas al objeto de estudio, pues hay que tener en cuenta que la situación de un país a otro varía considerablemente en función de la organización jurídico-administrativa de sus prisiones y del perfil de la población reclusa.