IS INHALANT USE A RISK FACTOR FOR HEROIN AND INJECTION DRUG USE AMONG ADOLESCENTS IN THE UNITED STATES?
Shranjeno v:
WU, L.T., HOWARD, M.O., IS INHALANT USE A RISK FACTOR FOR HEROIN AND INJECTION DRUG USE AMONG ADOLESCENTS IN THE UNITED STATES?. Addictive Behaviors, Vol. 32, no. 2 (2007), p. 265-281.
Ref.
144767
Lokacija:
SIIS R.992 Archivo
Palabras clave:
Adolescentes, Drogodependencias, Efectos, Factor de riesgo, Heroína, Juventud, EE.UU.
Adolescentes, Drogodependencias, Efectos, Factor de riesgo, Heroína, Juventud, EE.UU.
Abstract:
Existe muy poca información sobre el consumo de inhalantes, cuya prevalencia, si bien es reducida en España, alcaza niveles preocupantes en Estados Unidos. En 2004, una encuesta escolar estimaba que el 17% el alumnado estadounidense de 13-14 años había utilizado estas sustancias, mientras que una encuesta domiciliaria calculaba que el 11% de los/as adolescentes de entre 12 y 17 años que las habían consumido el año anterior podrían padecer dependencia o adicción. Dos motivos más de inquietud: en nuevos/as usuarios/as, los inhalantes superan a la marihuana, y las personas adultas que los han consumido tienen tres veces más probabilidades de utilizar drogas por vía inyectada que el resto. Esta investigación trata de relacionar la prevalencia del consumo de heroína y estupefacientes por vía inyectada con el de inhalantes entre las y los adolescentes de EE.UU. Los datos empíricos provienen de las National Surveys on Drug Use and Health de 2002 y 2003, de las que se ha extraído una submuestra correspondiente a la población de entre 12 y 17 años. El análisis de la regresión logística confirma la concurrencia entre, por una parte, el consumo de inhalantes y marihuana y, por otra, la probabilidad de iniciar el consumo de heroína y drogas por vía inyectada. Ser mujer, haber dejado el sistema educativo y haber cometido algún delito recientemente incrementan la probabilidad de pasar a la heroína y las drogas inyectadas. Asimismo, haber estado en prisión o fumar a los 15 años aparecen asociados al uso de heroína, mientras que haber estado bajo tutela del Estado se relaciona con el consumo inyectado. Las conclusiones de este trabajo corroboran las de otros estudios y, según sus autores/as, refuerzan las explicaciones sobre el uso de drogas en la adolescencia basadas en la teoría de la conducta problemática y los modelos de factores de riesgo y protección múltiples. Asimismo, ponen de manifiesto la necesidad de más investigaciones sobre el consumo de inhalantes y el consumo por parte de mujeres adolescentes. Igualmente, recomiendan que la prevención e intervención en el ámbito de la heroína y las drogas inyectadas tengan en cuenta el consumo de inhalantes y marihuana.
Existe muy poca información sobre el consumo de inhalantes, cuya prevalencia, si bien es reducida en España, alcaza niveles preocupantes en Estados Unidos. En 2004, una encuesta escolar estimaba que el 17% el alumnado estadounidense de 13-14 años había utilizado estas sustancias, mientras que una encuesta domiciliaria calculaba que el 11% de los/as adolescentes de entre 12 y 17 años que las habían consumido el año anterior podrían padecer dependencia o adicción. Dos motivos más de inquietud: en nuevos/as usuarios/as, los inhalantes superan a la marihuana, y las personas adultas que los han consumido tienen tres veces más probabilidades de utilizar drogas por vía inyectada que el resto. Esta investigación trata de relacionar la prevalencia del consumo de heroína y estupefacientes por vía inyectada con el de inhalantes entre las y los adolescentes de EE.UU. Los datos empíricos provienen de las National Surveys on Drug Use and Health de 2002 y 2003, de las que se ha extraído una submuestra correspondiente a la población de entre 12 y 17 años. El análisis de la regresión logística confirma la concurrencia entre, por una parte, el consumo de inhalantes y marihuana y, por otra, la probabilidad de iniciar el consumo de heroína y drogas por vía inyectada. Ser mujer, haber dejado el sistema educativo y haber cometido algún delito recientemente incrementan la probabilidad de pasar a la heroína y las drogas inyectadas. Asimismo, haber estado en prisión o fumar a los 15 años aparecen asociados al uso de heroína, mientras que haber estado bajo tutela del Estado se relaciona con el consumo inyectado. Las conclusiones de este trabajo corroboran las de otros estudios y, según sus autores/as, refuerzan las explicaciones sobre el uso de drogas en la adolescencia basadas en la teoría de la conducta problemática y los modelos de factores de riesgo y protección múltiples. Asimismo, ponen de manifiesto la necesidad de más investigaciones sobre el consumo de inhalantes y el consumo por parte de mujeres adolescentes. Igualmente, recomiendan que la prevención e intervención en el ámbito de la heroína y las drogas inyectadas tengan en cuenta el consumo de inhalantes y marihuana.