PUBLIC OPINION TOWARDS SUPERVISED INJECTION FACILITIES AND HEROIN ASSISTED TREATMENT IN ONTARIO, CANADA

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FIRESTONE, M., ET AL., PUBLIC OPINION TOWARDS SUPERVISED INJECTION FACILITIES AND HEROIN ASSISTED TREATMENT IN ONTARIO, CANADA. INTERNATIONAL JOURNAL OF DRUG POLICY, THE, Vol. 18, no. 1 (2007), p. 54-61.
Ref. 144466
配架場所: SIIS R.1114 Archivo
Palabras clave:
Drogas ilegales, Drogodependencias, Encuestas, Heroína, Opinión pública, Programas de bajo umbral, Reducción de daños, Vía intravenosa, Canadá
抄録:
Los programas de mantenimiento de heroína (PMH) y las salas de consumo intravenoso supervisado (SCIS) se han implantado recientemente en Canadá. Ambos suscitan un encendido debate no sólo entre los/as profesionales de la atención a las drogodependencia, sino también en la opinión pública en general. De hecho, la decisión de establecer o no una sala de consumo supervisado en Vancouver resultó determinante en las elecciones municipales de 2002. Los tres proyectos piloto que hay en marcha en este momento en todo Canadá no tienen asegurada su continuidad más allá de 2007/2008, por lo que se prevé que la actitud de la ciudadanía respecto a estas instalaciones va a determinar su futuro inmediato. En este contexto, la presente investigación examina la opinión pública de la provincia de Ontario sobre esas dos estrategias de reducción de daños. Los resultados de la encuesta, realizada en 2003, muestran que el 60% de las personas entrevistadas estaba a favor del establecimiento de PMH y SCIS, y el 40%, en contra; cuando se pregunta sólo por los PMH, los porcentajes ascienden al 62,3% y el 37,7%, respectivamente. El alto nivel formativo se asocia de manera clara con el apoyo a estos establecimientos; la actitud hacia de los PMH y las SCIS también guarda relación con el nivel de ingresos, si bien en este caso la postura favorable no aumenta a la par que los ingresos. El sexo, la edad, el estado civil, el laboral y el entorno rural o urbano de residencia no están vinculados con la opinión de las personas encuestadas. En cambio, factores como el empleo de drogas ilícitas en el último año o el consumo (actual o pretérito) de tabaco tienden a inclinar la balanza hacia a favor de estos establecimientos. Por último, los datos indican que las personas que apoyan otras medidas de reducción de daños, o la despenalización del cannabis, así como quienes consideran que los/as consumidores de drogas ilegales requieren ayuda sociosanitaria se muestran más propensas al desarrollo de los programas de mantenimiento de heroína y las salas de consumo intravenoso supervisado.