AFECTACION ORGANICA POR CONSUMO DE CANNABIS
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OTERO, F., ET AL., AFECTACION ORGANICA POR CONSUMO DE CANNABIS. ADICCIONES, Vol. 18, no. SUPL. 1 (2006), p. 197-216.
Ref.
142519
配架場所:
SIIS R.841 Archivo
Palabras clave:
Cannabis, Drogas ilegales, Drogodependencias, Efectos, Enfermedad, Factor de riesgo, Salud
Cannabis, Drogas ilegales, Drogodependencias, Efectos, Enfermedad, Factor de riesgo, Salud
抄録:
La morbilidad asociada al consumo de cannabis depende de la edad de inicio, intensidad y duración del consumo, vía, forma y contexto de uso, asociación con otros factores de riesgo, y existencia de vulnerabilidad o patología previa. Este artículo revisa los efectos agudos y crónicos del cannabis y sus consecuencias a nivel sistémico, desde un punto de vista clínico. A nivel respiratorio tiene un efecto agudo broncodilatador leve; su uso crónico se asocia a efectos bronquiales similares a los del tabaco, como bronquitis aguda y crónica, riesgo de infecciones pulmonares, cambios estructurales bronquiales, EPOC, cáncer de pulmón y del tracto respiratorio superior. A nivel cardiovascular produce taquicardia, con aumento del gasto cardíaco, e hipotensión postural; puede precipitar manifestaciones clínicas en pacientes con angina, aumentar el riesgo de infarto agudo de miocardio y arritmias. También se han descrito alteraciones de la perfusión cerebrovascular, episodios isquémicos transitorios e ictus, y arteritis. A nivel de sistema nervioso produce euforia, hiperestesia sensorial, antinocicepción, relajación, somnolencia, y afecta negativamente la regulación de la actividad motora, la concentración y la memoria. A nivel del sistema inmunitario, no se han demostrado consecuencias con proyección clínica, aunque parece favorecer la respuesta inmune mediada por anticuerpos, y deteriorar la mediada por células. A nivel endocrino y metabólico, los cannabinoides alteran el funcionamiento de varios ejes neuroendocrinos y actúan sobre el control del apetito, la ingesta y el balance energético. También se revisan otros efectos a nivel gastrointestinal, sistema reproductor, gestación y desarrollo.
La morbilidad asociada al consumo de cannabis depende de la edad de inicio, intensidad y duración del consumo, vía, forma y contexto de uso, asociación con otros factores de riesgo, y existencia de vulnerabilidad o patología previa. Este artículo revisa los efectos agudos y crónicos del cannabis y sus consecuencias a nivel sistémico, desde un punto de vista clínico. A nivel respiratorio tiene un efecto agudo broncodilatador leve; su uso crónico se asocia a efectos bronquiales similares a los del tabaco, como bronquitis aguda y crónica, riesgo de infecciones pulmonares, cambios estructurales bronquiales, EPOC, cáncer de pulmón y del tracto respiratorio superior. A nivel cardiovascular produce taquicardia, con aumento del gasto cardíaco, e hipotensión postural; puede precipitar manifestaciones clínicas en pacientes con angina, aumentar el riesgo de infarto agudo de miocardio y arritmias. También se han descrito alteraciones de la perfusión cerebrovascular, episodios isquémicos transitorios e ictus, y arteritis. A nivel de sistema nervioso produce euforia, hiperestesia sensorial, antinocicepción, relajación, somnolencia, y afecta negativamente la regulación de la actividad motora, la concentración y la memoria. A nivel del sistema inmunitario, no se han demostrado consecuencias con proyección clínica, aunque parece favorecer la respuesta inmune mediada por anticuerpos, y deteriorar la mediada por células. A nivel endocrino y metabólico, los cannabinoides alteran el funcionamiento de varios ejes neuroendocrinos y actúan sobre el control del apetito, la ingesta y el balance energético. También se revisan otros efectos a nivel gastrointestinal, sistema reproductor, gestación y desarrollo.