DO NEEDLE SYRINGE PROGRAMS REDUCE HIV INFECTION AMONG INJECTING DRUG USERS: A COMPREHENSIVE REVIEW OF THE INTERNATIONAL EVIDENCE
Guardat en:
WODAK, A., COONEY, A., DO NEEDLE SYRINGE PROGRAMS REDUCE HIV INFECTION AMONG INJECTING DRUG USERS: A COMPREHENSIVE REVIEW OF THE INTERNATIONAL EVIDENCE. SUBSTANCE USE AND MISUSE, Vol. 41, no. 6-7 (2006), p. 777-813.
Ref.
140803
Localització:
SIIS R.830 Archivo
Palabras clave:
Discapacidad, Drogas ilegales, Drogodependencias, Efectos, Evaluación de servicios, Experiencias, Intercambio de jeringuillas, Literatura científica, Planificación de servicios, Recomendaciones, Reducción de daños, Reducción de riesgo, Sida, Transmisión, Vía intravenosa, Panorama internacional
Discapacidad, Drogas ilegales, Drogodependencias, Efectos, Evaluación de servicios, Experiencias, Intercambio de jeringuillas, Literatura científica, Planificación de servicios, Recomendaciones, Reducción de daños, Reducción de riesgo, Sida, Transmisión, Vía intravenosa, Panorama internacional
Resum:
Teniendo en cuenta que España es uno de los países europeos con mayor prevalencia de SIDA entre consumidores de drogas por vía parental, es normal que las políticas de reducción de daños en general, y los programas de intercambio de jeringuillas en particular despierten un gran interés entre las personas responsables de las políticas de drogas. Pero a pesar de que ya ha pasado un cuarto de siglo desde la implantación del programa de intercambio de jeringuillas en Ámsterdam, el primero en el mundo, no abunda la literatura sobre la eficacia de éstos programas. Este artículo que analiza cerca de 50 estudios publicados sobre este tema durante el último cuarto de siglo es, de hecho, uno de las primeras revisiones internacionales de literatura sobre PIJs. Los resultados del análisis literario de las publicaciones procedentes de países de habla inglesa en Norteamérica y Europa demuestran la innegable existencia de algunas experiencias negativas puntuales de PIJs. No obstante, la gran mayoría de los programas de intercambio de jeringuillas: logran reducir la transmisión del virus VIH; presentan una buena relación coste-eficacia y tienen una serie de efectos positivos colaterales, como por ejemplo el reclutamiento de usuarios a programas de tratamiento. Según parece no existe, en estos momentos, pruebas convincentes de efectos negativos no deseados de este tipo de reducción de daños. Estos primeros 25 años de experiencia avalan, por lo tanto, por la eficacia de los programas de intercambio de jeringuillas. Sin embargo, señalan los autores, conviene tener en cuenta que los programas de intercambio de jeringuillas, por muy eficaces que sean, deben aplicarse siempre junto con otras medidas complementarias para lograr un control de la infección por VIH entre los drogodependientes por vía intravenosa.
Teniendo en cuenta que España es uno de los países europeos con mayor prevalencia de SIDA entre consumidores de drogas por vía parental, es normal que las políticas de reducción de daños en general, y los programas de intercambio de jeringuillas en particular despierten un gran interés entre las personas responsables de las políticas de drogas. Pero a pesar de que ya ha pasado un cuarto de siglo desde la implantación del programa de intercambio de jeringuillas en Ámsterdam, el primero en el mundo, no abunda la literatura sobre la eficacia de éstos programas. Este artículo que analiza cerca de 50 estudios publicados sobre este tema durante el último cuarto de siglo es, de hecho, uno de las primeras revisiones internacionales de literatura sobre PIJs. Los resultados del análisis literario de las publicaciones procedentes de países de habla inglesa en Norteamérica y Europa demuestran la innegable existencia de algunas experiencias negativas puntuales de PIJs. No obstante, la gran mayoría de los programas de intercambio de jeringuillas: logran reducir la transmisión del virus VIH; presentan una buena relación coste-eficacia y tienen una serie de efectos positivos colaterales, como por ejemplo el reclutamiento de usuarios a programas de tratamiento. Según parece no existe, en estos momentos, pruebas convincentes de efectos negativos no deseados de este tipo de reducción de daños. Estos primeros 25 años de experiencia avalan, por lo tanto, por la eficacia de los programas de intercambio de jeringuillas. Sin embargo, señalan los autores, conviene tener en cuenta que los programas de intercambio de jeringuillas, por muy eficaces que sean, deben aplicarse siempre junto con otras medidas complementarias para lograr un control de la infección por VIH entre los drogodependientes por vía intravenosa.