THE EVOLUTION OF EDUCATIONAL INEQUALITIES IN SMOKING: A CHANGING RELATIONSHIP AND A CROSS-OVER EFFECT AMONG GERMAN BIRTH COHORTS OF 1921-70
Saved in:
SCHULZE, A., MONS, U., THE EVOLUTION OF EDUCATIONAL INEQUALITIES IN SMOKING: A CHANGING RELATIONSHIP AND A CROSS-OVER EFFECT AMONG GERMAN BIRTH COHORTS OF 1921-70. ADDICTION, Vol. 101, no. 7 (2006), p. 1051-1056.
Ref.
140801
Location:
SIIS R.696 Archivo
Palabras clave:
Desigualdad social, Drogodependencias, Educación, Efectos, Factor de protección, Factor de riesgo, Tabaco, Tabaquismo, Alemania
Desigualdad social, Drogodependencias, Educación, Efectos, Factor de protección, Factor de riesgo, Tabaco, Tabaquismo, Alemania
Abstract:
La investigación que recoge este artículo pretende indagar en las fases más recientes de la epidemia del tabaco en Alemania. Los datos analizados proceden de la Encuesta Federal de Salud de 1998, concretamente, de una submuestra formada por personas fumadoras o ex fumadoras nacidas en ese país entre 1921 y 1970. Con fines analíticos, esta población se ha dividido en cohortes secuenciales, cada una de las de las cuales agrupa a los individuos de un mismo sexo y nivel educativo nacidos a lo largo de diez años. El estudio llega a interesantes conclusiones. Por ejemplo, entre los hombres, sólo el grupo de los más formados ha experimentado un descenso continuado en la cifra de fumadores, mientras que en el resto solo han empezado a bajar a partir de 1951. Por lo que se refiere a las mujeres, en cambio, ha predominado una tendencia alcista generalizada, independientemente del nivel educativo, hasta 1961- 1970, momento en que las sucesivas generaciones con nivel educativo más alto -y sólo ellas- han comenzado a dejar el tabaco. El adelanto de la edad de inicio del consumo es común para ellos y ellas, pero con patrones muy distintos según el nivel educativo y el sexo: al margen de su nivel formativo, los hombres de la generación de 1921-1930 comenzaron a fumar, de media, a los 19 años; las mujeres de la misma época, entre los 22 y los 28; y las mujeres de mayor formación fueron las que antes empezaron. Las conclusiones del estudio apuntan, por tanto, a que, en relación al consumo de tabaco, las diferencias de género tienden a diluirse, y las educativas, a reforzarse. En consecuencia, según los/as autores/as, en los próximos años cabe esperar un incremento de las desigualdades socioeconómicas en salud en la población femenina, mientras que en la masculina esas desigualdades permanecerán estables.
La investigación que recoge este artículo pretende indagar en las fases más recientes de la epidemia del tabaco en Alemania. Los datos analizados proceden de la Encuesta Federal de Salud de 1998, concretamente, de una submuestra formada por personas fumadoras o ex fumadoras nacidas en ese país entre 1921 y 1970. Con fines analíticos, esta población se ha dividido en cohortes secuenciales, cada una de las de las cuales agrupa a los individuos de un mismo sexo y nivel educativo nacidos a lo largo de diez años. El estudio llega a interesantes conclusiones. Por ejemplo, entre los hombres, sólo el grupo de los más formados ha experimentado un descenso continuado en la cifra de fumadores, mientras que en el resto solo han empezado a bajar a partir de 1951. Por lo que se refiere a las mujeres, en cambio, ha predominado una tendencia alcista generalizada, independientemente del nivel educativo, hasta 1961- 1970, momento en que las sucesivas generaciones con nivel educativo más alto -y sólo ellas- han comenzado a dejar el tabaco. El adelanto de la edad de inicio del consumo es común para ellos y ellas, pero con patrones muy distintos según el nivel educativo y el sexo: al margen de su nivel formativo, los hombres de la generación de 1921-1930 comenzaron a fumar, de media, a los 19 años; las mujeres de la misma época, entre los 22 y los 28; y las mujeres de mayor formación fueron las que antes empezaron. Las conclusiones del estudio apuntan, por tanto, a que, en relación al consumo de tabaco, las diferencias de género tienden a diluirse, y las educativas, a reforzarse. En consecuencia, según los/as autores/as, en los próximos años cabe esperar un incremento de las desigualdades socioeconómicas en salud en la población femenina, mientras que en la masculina esas desigualdades permanecerán estables.