MANEJO PRACTICO DEL DELIRIUM: UN PROBLEMA FRECUENTE, COMPLEJO Y A VECES MORTAL
Shranjeno v:
SAMUELS, S.C., EVERS, M.M., MANEJO PRACTICO DEL DELIRIUM: UN PROBLEMA FRECUENTE, COMPLEJO Y A VECES MORTAL. MODERN GERIATRICS, Vol. 14, no. 10 (2002), BARCELONA, DOYMA, 307-312 p.
Ref.
120749
Lokacija:
SIIS R. 97 DFA Archivo
Palabras clave:
Confusión, Delirio, Diagnóstico, Diagnóstico diferencial, Diagnóstico precoz, Fármacos, Geriatría, Gerontología, Personas mayores, Tratamiento, Tratamiento médico
Confusión, Delirio, Diagnóstico, Diagnóstico diferencial, Diagnóstico precoz, Fármacos, Geriatría, Gerontología, Personas mayores, Tratamiento, Tratamiento médico
Abstract:
Virtualmente cualquier enfermedad médica, intoxicación o fármaco puede precipitar un delirium o estado confusional agudo, un cuadro muy frecuente en las personas mayores. El delirium se asocia con un riesgo alto de morbilidad y mortalidad, y por tanto su manejo exige una valoración profunda y rápida y una actuación cuidadosa. Muchas intervenciones no farmacológicas pueden ayudar a manejar un delirium, pero en general en los casos agudos está indicado el tratamiento farmacológico empírico, urgente. La clave de la valoración y el diagnóstico es descartar la demencia y la depresión, determinando que existe un delirium y estableciendo su causa subyacente. Hay diversas herramientas de screnning disponibles para ayudar a hacerlo. La vigilancia puede ayudar a disminuir el alto número de pacientes dados de alta sin la resolución de los síntomas.
Virtualmente cualquier enfermedad médica, intoxicación o fármaco puede precipitar un delirium o estado confusional agudo, un cuadro muy frecuente en las personas mayores. El delirium se asocia con un riesgo alto de morbilidad y mortalidad, y por tanto su manejo exige una valoración profunda y rápida y una actuación cuidadosa. Muchas intervenciones no farmacológicas pueden ayudar a manejar un delirium, pero en general en los casos agudos está indicado el tratamiento farmacológico empírico, urgente. La clave de la valoración y el diagnóstico es descartar la demencia y la depresión, determinando que existe un delirium y estableciendo su causa subyacente. Hay diversas herramientas de screnning disponibles para ayudar a hacerlo. La vigilancia puede ayudar a disminuir el alto número de pacientes dados de alta sin la resolución de los síntomas.