DAILY ACTIVITIES OF COCAINE-DEPENDENT METHADONE PATIENTS
Salvato in:
PALIJ, M., ET AL., DAILY ACTIVITIES OF COCAINE-DEPENDENT METHADONE PATIENTS. JOURNAL OF MAINTENANCE IN THE ADDICTIONS, Vol. 2, no. 1-2 (2003), p. 65-85.
Ref.
120045
Localizzazione:
SIIS R.1640 Archivo
Palabras clave:
Actividades de la vida diaria, Características usuario, Cocaína, Crack, Drogodependencias, Heroína, Metadona, Patrones de consumo, Programas de mantenimiento, EE.UU.
Actividades de la vida diaria, Características usuario, Cocaína, Crack, Drogodependencias, Heroína, Metadona, Patrones de consumo, Programas de mantenimiento, EE.UU.
Abstract:
Desde muy distintas disciplinas científicas se ha establecido con toda claridad que todos los procesos biológicos, psicológicos y conductuales están estrechamente ligados a ciclos temporales específicos, ya sean diarios, semanales o anuales. Algunos investigadores han llegado a afirmar que muchos desórdenes y alteraciones psicológicas –desde las tendencia suicidas, a las depresiones o el consumo abusivo de drogas– no pueden entenderse en toda su complejidad sin atender a estos ciclos horarios, mensuales o estacionales. Por otra parte, desde una perspectiva menos biológica y más social, es evidente que todas las actividades humanas están hoy, y lo han estado siempre, reguladas por pautas temporales muy estrictas. El consumo de drogas no es ni mucho ajeno a estos patrones horarios: basta recordar la figura del caballero inglés que nunca bebía ginebra antes de las siete de la tarde o la radical distinción que los jóvenes de nuestros días hacen, en lo que respecta a sus consumos, entre el ‘finde’ y el resto de la semana.
Desde muy distintas disciplinas científicas se ha establecido con toda claridad que todos los procesos biológicos, psicológicos y conductuales están estrechamente ligados a ciclos temporales específicos, ya sean diarios, semanales o anuales. Algunos investigadores han llegado a afirmar que muchos desórdenes y alteraciones psicológicas –desde las tendencia suicidas, a las depresiones o el consumo abusivo de drogas– no pueden entenderse en toda su complejidad sin atender a estos ciclos horarios, mensuales o estacionales. Por otra parte, desde una perspectiva menos biológica y más social, es evidente que todas las actividades humanas están hoy, y lo han estado siempre, reguladas por pautas temporales muy estrictas. El consumo de drogas no es ni mucho ajeno a estos patrones horarios: basta recordar la figura del caballero inglés que nunca bebía ginebra antes de las siete de la tarde o la radical distinción que los jóvenes de nuestros días hacen, en lo que respecta a sus consumos, entre el ‘finde’ y el resto de la semana.