CONSUMO DE DROGAS Y SIDA
Tallennettuna:
ARAUJO, M., CONSUMO DE DROGAS Y SIDA. REVISTA ESPAÑOLA DE DROGODEPENDENCIAS, Vol. 27, no. 3 (2002), p. 236-248.
Ref.
117361
Sijainti:
SIIS R.605 Archivo
Palabras clave:
Datos estadísticos, Drogodependencias, Heroína, Reducción de daños, Sida, Vía intravenosa, Autonomías, España, Unión Europea
Datos estadísticos, Drogodependencias, Heroína, Reducción de daños, Sida, Vía intravenosa, Autonomías, España, Unión Europea
Abstrakti:
El consumo de drogas intravenoso (CDI), por compartir materiales no estériles de inyección, ha estado muy asociado a la difución de la infección por el VIH y el desarrollo del SIDA desde el inicio de la epidemia, fundamentalmente en los países del sur de Europa y de forma especial en España y algunos años más tarde en Portugal. En la actualidad países del Este del continente presentan una afectación creciente, como por ejemplo Ucrania, y el CDI constituye una forma principal de transmisión en casi todas las zonas del mundo. La gran afectación de España muestra una evolución desigual entre las comunidades autónomas, ya que mientras algunas, como Madrid o el País Vasco, presentan altas tasas de SIDA en CDI, otras, como Canarias, tienen unas cifras bastantes menores. En este contexto los programas de reducción del daño, como la distribución de material estéril de inyección, el intercambio de jeringuillas o el fácil acceso a los programas de tratamiento con opiáceos se han mostrado claramente eficaces en todo el mundo.
El consumo de drogas intravenoso (CDI), por compartir materiales no estériles de inyección, ha estado muy asociado a la difución de la infección por el VIH y el desarrollo del SIDA desde el inicio de la epidemia, fundamentalmente en los países del sur de Europa y de forma especial en España y algunos años más tarde en Portugal. En la actualidad países del Este del continente presentan una afectación creciente, como por ejemplo Ucrania, y el CDI constituye una forma principal de transmisión en casi todas las zonas del mundo. La gran afectación de España muestra una evolución desigual entre las comunidades autónomas, ya que mientras algunas, como Madrid o el País Vasco, presentan altas tasas de SIDA en CDI, otras, como Canarias, tienen unas cifras bastantes menores. En este contexto los programas de reducción del daño, como la distribución de material estéril de inyección, el intercambio de jeringuillas o el fácil acceso a los programas de tratamiento con opiáceos se han mostrado claramente eficaces en todo el mundo.