PATIENTS IN METHADONE MAINTENANCE TREATMENT WHO INJECT METHADONE SYRUP: A PRELIMINARY STUDY
Guardat en:
ROBINSON, G.M., PATIENTS IN METHADONE MAINTENANCE TREATMENT WHO INJECT METHADONE SYRUP: A PRELIMINARY STUDY. DRUG AND ALCOHOL DEPENDENCE, Vol. 19, no. 4 (2000), p. 447-450.
Ref.
100731
Localització:
SIIS R.1025 Archivo
Palabras clave:
Drogodependencias, Factor de riesgo, Jeringuillas, Metadona, Programas de desintoxicación, Tratamiento
Drogodependencias, Factor de riesgo, Jeringuillas, Metadona, Programas de desintoxicación, Tratamiento
Resum:
Diversos países han detectado en los últimos años un incremento en el uso inyectado de metadona de uso oral, que los consumidores obtienen bien a través del mercado negro o bien a través de las dosis para consumo a domicilio que reciben en el marco de su tratamiento. Este estudio describe los patrones de uso de estos consumidores y las razones argumentadas para el cambio en la vía de administración. Según el estudio, al menos un 15% de los usuarios de un PMM neozelandés reconoció consumir de forma inyectada la metadona líquida, y de ellos casi la mitad lo hacían tres o más veces por semana. El volumen inyectado ronda de media los 15 ml. (en algunos casos hasta 30); en ocasiones la sustancia es calentada para reducir su volumen y en ningún caso se diluye para su inyección Entre las razones de su conducta, los propios consumidores destacaron el efecto inmediato de la sustancia inyectada (en el 80% de los casos), mayor euforia (en el 50%) y una fijación con el uso de la jeringuilla (en el 47% de los casos). Entre las preocupaciones de los usuarios destacan el deterioro de las venas y la posible toxicidad de los aditivos de la metadona líquida.
Diversos países han detectado en los últimos años un incremento en el uso inyectado de metadona de uso oral, que los consumidores obtienen bien a través del mercado negro o bien a través de las dosis para consumo a domicilio que reciben en el marco de su tratamiento. Este estudio describe los patrones de uso de estos consumidores y las razones argumentadas para el cambio en la vía de administración. Según el estudio, al menos un 15% de los usuarios de un PMM neozelandés reconoció consumir de forma inyectada la metadona líquida, y de ellos casi la mitad lo hacían tres o más veces por semana. El volumen inyectado ronda de media los 15 ml. (en algunos casos hasta 30); en ocasiones la sustancia es calentada para reducir su volumen y en ningún caso se diluye para su inyección Entre las razones de su conducta, los propios consumidores destacaron el efecto inmediato de la sustancia inyectada (en el 80% de los casos), mayor euforia (en el 50%) y una fijación con el uso de la jeringuilla (en el 47% de los casos). Entre las preocupaciones de los usuarios destacan el deterioro de las venas y la posible toxicidad de los aditivos de la metadona líquida.
Sigues el primer a deixar un comentari!